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Hace un año #DijimosNo

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05 de octubre de 2017

Hace un año nos quitaron el resultado del NO, pero no nos quitaron la determinación de hablar claro y luchar por una Colombia con una paz justa. De ninguna manera nos quitaron la fuerza para lograr una “Paz Verdadera” sin el pretexto de las disidencias para mantener privilegios injustificados a los cabecillas de las Farc.

La fuerza de nuestra nación exige una paz verdadera en que las leyes se apliquen a todos por igual y que quienes estén arriba, den ejemplo. En una paz justa, la JEP no pasa por encima del honor de nuestros militares y policías, ni pretende convertir a los colombianos en criminales y a los criminales en víctimas. Nuestra Justicia debe castigar a todos los corruptos sin pisotear más las instituciones con absurdos decretos reglamentarios de una ley que aún no han pupitreado los congresistas de la Unidad Nacional.

Nos quitaron el resultado del NO, pero no el derecho a exigir la paz que nos permite tener una familia, construir un hogar, tener un trabajo de calidad para hacer completo el mercado, dar una buena educación a nuestros hijos, tener salud, vivienda y ahorros suficientes para cuando llegue la vejez. No nos quitaron la capacidad de luchar por un país próspero, educado, emprendedor, de gente decente y respetuosa de la ley, que rechace a los corruptos y el narcotráfico y que aplauda a los empresarios y a los campesinos honestos, porque su inversión genera empleos y apoya las ideas de nuevos emprendedores.

A pesar de que hace un año nos quitaron la victoria del NO, mantenemos intacta la fuerza para convocar a cada mujer, a cada joven, a cada ciudadano, para que se preparen a participar en las decisiones que definirán el rumbo de Colombia y con la fuerza de todos, logremos el cambio que queremos, porque Colombia tiene que cambiar y la vamos a cambiar.

Aún estamos a tiempo para corregir un acuerdo mal hecho con el apoyo oportunista de varios y con una implementación defectuosa que viene despejando a las Farc el camino para tomarse el poder y hoy las tiene envalentonadas. A la guerrillerada de las bases les mantendremos los beneficios, siempre y cuando acepten las reglas de la democracia y el imperio de la ley colombiana. Los cabecillas y sus pretensiones son otra cosa.

Como lo advertimos hace 4 años, nos está consumiendo la corrupción pero les quitaremos a los corruptos el abuso de los cupos indicativos, el manejo arbitrario de las regalías y la burocracia desbordada que durante 7 años alimentó a las clientelas de la “Unidad Nacional” con el pretexto de la paz.

La mejor versión de Colombia no está en el pasado y la conseguiremos juntos, poniendo orden en esta casa colombiana, rompiendo con el clientelismo y politiquería que hace muchos años tienen secuestrada a nuestra nación. Por más que unos criminales quieran hacernos creer que nuestro país es un país de mafiosos y corruptos, Colombia es tierra de gente buena. El futuro prometido lo construiremos siendo fuertes tal y como lo hicimos hace un año cuando #DijimosNo.