Hay que mejorar como país, pero como sociedad tenemos la solución en las manos
Por Juan Pablo Aristizábal
En los últimos tiempos hemos podido observar cómo la contienda política del país se ha tornado agresiva. Hemos tenido en poco tiempo diferentes acontecimientos de corrupción que han generado un repudio en la sociedad.
Hemos visto cómo desde los dos diferentes extremos ideológicos que tenemos en nuestro país se han usado hechos de trascendencia para buscar generar un miedo o un anhelo de tranquilidad por parte de la ciudadanía.
Ahora vemos el asesinato de líderes sociales, que nos duele como sociedad y que ha sido marcado como una lucha netamente de las fuerzas alternativas para conseguir adeptos en el marco de las elecciones locales en nuestro país.
Lastimosamente somos un pueblo de emociones, fácilmente nos dejamos influenciar por los extremos que parecen poder encasillar lo que nos duele y lo que no, lo que nos importa y lo que no y lo que necesitamos y lo que no. Debemos encontrar, lejos del fanatismo, las soluciones que nos permitan a todos por igual crecer y ser acogidos por el calor del Estado.
Son muchos los temas en los que tenemos que mejorar como país, pero es claro que como sociedad tenemos la solución en nuestras manos.