Inodoro, salud y nutrición
La Organización de las Naciones Unidas designó el 19 de noviembre como el Día Mundial del Inodoro. El propósito de ello es destacar el saneamiento básico como una prioridad del desarrollo mundial.
Las cifras sobre la magnitud del problema de la falta de inodoro y sus consecuencias sobre la salud y la nutrición de las personas, amén de los problemas de higiene pública y ambientales que de ello se derivan, ponen de presente que no se trata de una celebración cualquiera (o tonta, como lo dijo un ilustre periodista de la radio), sino que este es un asunto de gran sentido para el mundo y, en particular, para los países en desarrollo.
La ONU ha establecido que en el mundo hay 2.500 millones de personas (el 35 por ciento de la población total) que aún no tienen acceso a servicios sanitarios apropiados, incluyendo inodoros o letrinas. En Colombia hay dos millones de personas que no cuentan con el servicio de sanitario.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud estima que el 88 por ciento de la mortalidad por diarrea entre los jóvenes del mundo puede ser atribuido a la falta de acceso a servicios de saneamiento y al agua potable. La World Toilet Organisation señala que durante 2013 murieron diariamente 1.000 niños a causa de la diarrea por no contar con un sistema sanitario eficiente.
Uno de los problemas de la falta de inodoros tiene que ver con el hecho de que a través de los desechos humanos se propagan diversos tipos de enfermedades mortales y puede ser una gran causa de la desnutrición.
Además, la práctica de la defecación al aire libre es cada vez más peligrosa para la salud pública a causa de la tendencia creciente que hay hacia la alta concentración de personas en un mismo lugar (ciudades o poblados). Según la World Toilet Organisation en el mundo hay 1.000 millones que aún practican la defecación al aire libre. India es considerada como la nación más afectada por este fenómeno, pues un 60 por ciento de su población no tiene sanitario.
Lo irónico de este problema, como lo han resaltado algunas agencias de noticias, es que en el mundo hay más personas que acceden al celular (7.000 millones) que las que tienen un inodoro.
Pero el tema del inodoro va más allá del de salud y nutrición, pues este servicio tiene importantes efectos ambientales por la gran cantidad de agua que consume y los problemas de eliminación y contaminación que se generan.
Esto motivó a que la Fundación Bill y Melinda Gates adelante una campaña que busca reinventar el inodoro. Los criterios que se tienen establecidos para el nuevo inodoro es que funcione sin agua, electricidad o un sistema séptico, que opere a un costo no mayor de cinco centavos de dólar al día y que, idealmente, genere energía u otros recursos.
Sin duda, las cifras de muerte y afectaciones de salud y nutricionales avalan la idea de la ONU de llamar la atención del mundo sobre la importancia que tiene el inodoro.