Interrogantes sobre nuestras estadísticas
El excoronel John Marulanda Marín publicó en la prensa colombiana otro de sus excelentes artículos, el cual versó esta vez sobre “Las estadísticas y perspectivas del homicidio”.
Comienza así el artículo citado: “El informe del Observatorio de Homicidios del Instituto Ingarapé de Brasil, dice que la tendencia homicida en Latinoamérica va al alza. Para el 2030 habrá más de 40 asesinatos por cada 100 mil habitantes en la región, mientras mundialmente se prevén alrededor de ocho”. Estadísticas, ojalá confiables, nos recuerdan que no hace muchos años registrábamos 60 por cada 100 mil.
El director del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses -INMLCF- doctor Carlos Eduardo Valdés Moreno, reportó el pasado 11 de julio, 11.532 homicidios en 2016 para Colombia. Esto es, 23 homicidios por cada cien mil habitantes. Por primera vez en muchos años no ocupó una ciudad colombiana un puesto entre los 10 primeros de este indicador del salvajismo.
No sobra mencionar que los homicidios culposos no necesariamente indican el nivel de violencia de una sociedad, porque pueden existir informes falseados por razones políticas, como espero que no estén siendo falseados hoy en Colombia, tanto los homicidios como las toneladas decomisadas de cocaína.
Los asesinatos ocurren hoy, en especial, en los grandes centros urbanos. Las causas de esto son la carencia de familia, de educación, la desocupación reinante entre los jóvenes, su “ocupación” en el microtráfico, los desplazamientos forzados por las guerrillas y el desconocimiento de los principios éticos y morales del cristianismo.
Algunos colaboradores de esta columna, dignos de crédito e independientes, me han informado que a la morgue de Medellín hay días en los cuales ingresan hasta 25 personas víctimas de homicidios intencionales, y que las autoridades reportan como tales menos de 10, los restantes los suman como muertes naturales. Y cabe preguntar, ¿no estará sucediendo lo mismo en otras ciudades del país?
Sospecho que el argumento del ministro de Defensa, señor Luis Carlos Villegas, en el programa La Hora de la Verdad, para justificar la ineficacia del Gobierno en la erradicación de los cultivos de coca, también figura dentro de las estadísticas falseadas por motivos políticos. Al respecto ostentó: “el área cultivada sí se nos ha elevado en forma exagerada. Pero no podemos desconocer que el Gobierno incautó o decomisó el año pasado 380 toneladas de cocaína y en 2017 incautaremos no menos de 400 toneladas”, de las 1.000 ton/año de nuestra producción total. La producción mundial total ronda las 1.500 ton/año.
Dudo que estemos logrando incautar, retirar del mercado cerca del 40% de la producción anual de coca de Colombia, o el 27% de la producción mundial, como informó Villegas. Si esto fuera tan cierto, el precio de la cocaína se habría conservado o elevado, mas no habría caído por sobreoferta como sucede por estos días.