“La Corriente”
¿Cómo es? ¿Quién la sintió en el cuerpo? Puede ser algo que fluye, camina. El pasado, el presente, el día, la vida que pasa. Tal vez es un haz de vientos o alterna y continua como la electricidad. También puede ser algo promedio. O todas las anteriores. Aquí estará la respuesta: es un viernes de octubre y la tarde se despide con lluvia. Por el quinto piso del Museo de Arte Moderno, camina gente, hay caras conocidas, algunos periodistas y escritores. A un lado sirven copas de vino para celebrar luego: es el lanzamiento de Angosta, la editorial que acaba de crear el escritor Héctor Abad Faciolince con ahorros de sus traducciones y el apoyo de amigos. Al frente está sentado él junto a Juliana Restrepo, una profesora de física de 34 años que no es de alardes y por eso nunca cuenta que es sobrina de Nicanor Restrepo o que nació en una familia donde ser profesor es honor y el aporte intelectual a la ciudad han sido consignas.
Desde el primer minuto presiento que será una conversación honesta, de esas que me gustan porque la gente dice lo que va pensando y no aquello que la hará quedar bien. “La Corriente” es el título del primer libro de Juliana. En este ejemplar de pasta roja y editado por José Andrés Ardila, uno encuentra doce relatos que hablan de Medellín, París, nuestros prejuicios, las tías, amigos, los paseos de finca, las lomas, el tren o el miedo a los mafiosos.
Juliana cuenta que aunque desde niña ha escrito privadamente lo que vive, hace cuatro años empezó a organizar sus relatos. En aquella época comenzó a asistir al Taller de Escritores de Eafit donde había “gente muy talentosa” y al leerla, Héctor le propuso que fuera juntando el material para enviarlo a algún lado y publicarlo. Meses después, él decidió crear su editorial y lanzarla con este libro. A ella la tomó por sorpresa y desde hace 8 días recibe comentarios de los lectores. Con “La Corriente” solo espera que la gente disfrute la lectura y se sienta identificada con otro punto de vista. Sobre ella y el texto, Héctor dice que le aportan algo importante a Medellín: es “una joven escritora que observa nuestra realidad con una mirada nueva, inteligente, irónica y muy consciente de todos nuestros prejuicios”. De Juliana le llamó la atención el hecho de que “escribe para los lectores. Se aleja de esa moda muy académica de escritores que hacen guiños literarios en vez de contar historias”.
Y aclara: “No es que Restrepo sea una escritora silvestre o inculta: simplemente no se ha contaminado de esa moda tan antipática de querer satisfacer a colegas y profesores”. Sobre lo que viene, dice que la colección Lince de Angosta trata de aguzar el ojo para descubrir nuevos talentos. La próxima autora acaba de cumplir 18 años y ni siquiera ha salido del colegio. En la contraportada de este libro dice que “el estilo corriente fluye con sencillez. Parece un agua mansa y, sin embargo, esconde una fuerza que arrastra o acaricia, arrulla o destruye”. ¿Mi opinión general sobre el libro?, aquí va y muy breve: Empecé y no pude parar de leer y pensar. Me fue llevando, como “La Corriente” que es.