La cuestión animal
Mientras se esperaba recoger 25 toneladas de alimentos y 35 millones de pesos, se llegó a las 40 toneladas y un poco más de aquella suma.
La donatón por gatos y perros en los albergues que pululan en la ciudad cumpliendo una tarea callada, difícil pero valiosa, fue un éxito. Una muestra más de la importancia que los animales tienen en la vida actual de las familias y en la sociedad, que poco a poco reconsidera su relación con la naturaleza. Al menos ya en nuestro medio los animales son seres sintientes.
Un reciente estudio de mercadeo, cuya validez científica desconozco, pero vale el dato, dice que las familias con perros o gatos gastan hoy en promedio 60.000 pesos en su cuidado, la mayor parte en alimentos. Una suma, dice el reporte, mayor a la del año pasado, que eran 50.000 pesos.
No parece desfasado, aunque a veces se encuentra uno con artículos o espacios periodísticos que ponen los gastos en niveles solo para personas de los estratos más altos, lo cual no es cierto.
Si el número de hogares colombianos es casi 13,5 millones y se estima que 6 de cada 10 tienen un animal de compañía, 8.100.000 hogares gastarían casi medio billón de pesos mensuales en ellos. La cifra, que puede ser cuestionable, es una aproximación, porque se carece de datos completos y fidedignos, y pone de manifiesto la importancia que tienen los animales en la vida de los hogares por múltiples razones, siendo los perros los que más gozan del afecto de las personas: 69 % de quienes poseen un animal en casa dicen tenerlos, frente a 19 % de los gatos aunque el crecimiento de estos ha sido vertiginoso y sostenido.
Habrá quienes dirán que con esa suma se reduciría el hambre en La Guajira y Chocó y se le entregaría agua a aquella olvidada región. Pero se olvida que una cosa no quita la otra: es deber atender el sufrimiento de aquellos y todos los ciudadanos, pero el bienestar que brindan los animales en el agite de nuestros días tiene un valor inconmensurable.
Y aunque no estamos en el mundo ideal porque el maltrato prosigue, y solo una reducidísima cantidad alcanza titulares de prensa, se ha avanzado en su protección y reconocimiento, porque una cosa es clara: sin los animales no estaríamos acá o nuestra vida sería mucho más complicada de lo que ya es.
Bien por todas esas personas e instituciones que luchan por el bienestar animal.
Maullido: el tráfico en vías barriales de distintas zonas es caótico. Merece atención.