Columnistas

LA EMPRESA Y LA UNIVERSIDAD: ALIADOS PARA COMPETIR

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17 de febrero de 2015

Con gran satisfacción vimos hace un par de semanas el anuncio de Solla sobre la apertura de su centro de investigación canino en las instalaciones de la Universidad CES, igualmente hemos visto los avances del nuevo centro de investigación de Argos en la Universidad Eafit; Vidarium, que es el centro de investigación en salud y bienestar del grupo Nutresa, hoy en día opera en el complejo Ruta n con una de sus líneas de investigación. EPM en la actualidad cuenta con uno de los mejores laboratorios de análisis de falla y prueba de materiales de Colombia en el complejo Ruta n, o el centro de investigación de Conconcreto en la EIA -Escuela de Ingeniería de Antioquia- próximo a inaugurar, decisiones acertadas que han tomado estas empresas para estar permanentemente al lado del conocimiento de punta, gran paso han dado estas organizaciones que hoy entienden el desarrollo tecnológico y la innovación como una gran palanca para competir. De manera similar a lo largo de los años he visto cómo empresas de la talla de Sumicol, Bancolombia, Sofasa, Familia-Sancela, Pintuco, Andercol, AKT motos, Noel, New Stetic, entre otras, trabajan de manera decidida y colaborativa con la universidad para desarrollar nuevas tecnologías que les permitan lograr una mejor posición competitiva en los mercados. Pero hay otro nivel de empresas gestionando la innovación y lo hacen a través de contratación de servicios de laboratorio para realizar sus pruebas en las universidades e igualmente realizar alianzas para que las tesis de maestría y doctorado de algunos estudiantes estén aplicadas a sus empresas buscando que el conocimiento se vuelva dinero. La realidad es que estos tres segmentos de quienes tienen centros de investigación propios, quienes trabajan colaborativamente con las universidades y quienes demandan servicios puntuales y esporádicos con las universidades, siguen siendo un pequeño grupo. Las capacidades de las universidades nuestras son importantes, pero las empresas demandan poco de ellas y las universidades avanzan en acercarse a la industria, pero todavía con cierta timidez, miremos algunas cifras de las capacidades universitarias investigativas en Antioquia, según la encuesta del Observatorio de Ciencia y Tecnología de Colombia en 2012: en Antioquia hay 743 grupos de investigación activos, 2.669 investigadores, 70 revistas indexadas donde se publican los avances científicos y tecnológicos de las universidades y sus investigadores y cuando fui a los datos de financiación de proyectos $418.071 millones fueron invertidos por las universidades y solo $127.603 millones desde las empresas, representados en 2.278 proyectos en universidades y solo 417 en empresas en el lapso de 10 años.

Estas cifras son más que evidentes de que el sector público, como lo he planteado en otros artículos, en conjunto con las universidades, son quienes hoy están invirtiendo el mayor porcentaje del total de la inversión en Ciencia, Tecnología, Innovación.

Qué bueno sería ver más empresas montando sus centros de investigación en las universidades o en el distrito de innovación de la ciudad o como mínimo utilizando las capacidades de las universidades para desarrollar más tecnologías e innovaciones. Capacidades hay, recursos existen, pero por lo general son siempre los mismos quienes los demandan. Igualmente sería muy estimulante ver a los gremios más activos en actividades de innovación para sus afiliados, como ya lo está haciendo la Cámara de Comercio de Medellín y la Andi.*Director Ejecutivo de Ruta N.