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LA MEJOR FORMA DE SALVAR A OBAMACARE

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29 de octubre de 2016

Por Jacob S. Hacker
redaccion@elcolombiano.com.co

El Acta de Cuidado de Salud Asequible ha tenido unos seis meses duros. Primero las grandes aseguradores nacionales redujeron su participación, dejando a una de cada cinco personas comprando cobertura por medio de intercambios de salud con solo un plan para elegir. Luego, esta semana, la administración Obama anunció que los planes de intercambio significarían un aumento promedio de 20 %, aunque la mayoría de los registrados estarían protegidos del aumento total por subsidios en su cobertura.

Como alguien involucrado en el debate sobre el Acta de Cuidado Asequible desde el comienzo, no considero sorpresas estos infelices eventos. Desde el principio he discutido que sin una opción pública, un plan al estilo de Medicare que estaría disponible para todos los americanos que compran seguro de salud, la competencia de aseguradoras decaería y los recargos se elevarían. Ahora lo han hecho, y es hora de hacer lo que deberíamos haber hecho en ese entonces: tomar el camino más simple hacia un sistema de cuidado de la salud más estable y económico.

Ya estamos dirigidos hacia un pagador único en secciones de la nación- pero es un plan privado el que está pagando. El año entrante cinco estados tendrán a solo un asegurador en sus intercambios, los mercados en línea organizados para permitir que los americanos sin seguro compren cobertura subsidiada. Nueve estados tendrán solo dos aseguradores.

Estos problemas motivaron las propuestas para una opción pública en primer lugar. Grandes partes del país no tenían suficiente competencia de aseguradores para mantener los costos en línea, especialmente con proveedores consolidándose.

El argumento por parte de apoyantes de la opción pública no era que remplazaría o debería reemplazar a la aseguradora privada. Era que tener un plan público como estándar de comparación era esencial para hacer que la competencia entre planes de seguros en competencia funcionara. Los modelos que tenemos de planes de salud que compiten unos con otros tienen una opción pública o cuasi-pública. Eso es cierto en Medicare, donde los planes privados operan al lado del programa tradicional.

Tener un plan público al lado de los planes privados no solo asegurará que todos tienen una opción. También atraerá a más personas al sistema, creando un grupo más grande para todos los planes. En encuestas desarrolladas en 2009 y 2010, mayoría sustanciales de americanos dijeron que se sentirían mejor por el requerimiento de tener cobertura si tuvieran la opción de un plan público.

Un plan público es atractivo en parte porque puede ofrecer una red más amplia de proveedores. A medida que planes de intercambio se mueven cada vez más hacia redes muy limitadas, esto sería otro enorme atractivo.

El plan público también puede mejorar el sistema en general. Medicare ha sido pionero en innovaciones de reembolso, y ha mejorado la calidad de los hospitales imponiendo nuevas penalidades para la readmisión. Una opción pública podría seguir mejorando con base en estos cambios y extenderlos a los americanos más jóvenes que la edad de Medicare.

Sin embargo la ventaja más grande del plan público es la mayor habilidad para restringir los precios. Por lo rápidamente que el mercado de aseguradores se está consolidando, elevando los precios y creando enormes diferenciales incluso dentro de las regiones. Reembolsos de hospitales de Medicare varían mucho menos- y normalmente son mucho más bajos.

Por otra parte, los planes privados están mucho mejor posicionados para desarrollar sistemas integrados que monitorean resultados de cerca para un círculo más pequeño de proveedores. Como en Medicare, planes públicos y privados se pueden complementar unos a otros mientras compiten.

La opción pública es una política ambiciosa, pero no es difícil de explicar ni de apoyar, los americanos aman a Medicare, y tienen el potencial de construir apoyo poderoso de la gente. Presión por parte de una coalición de grupos que se inclinan hacia la izquierda liderada por el Comité de Campaña de Cambio Progresivo ha motivado a 33 senadores demócratas, incluyendo a las directivas del partido, para que hagan un llamado por una opción pública. Obama ha empezado a promoverla de nuevo, y Hillary Clinton la ha aceptado.

Los republicanos han demostrado cómo se puede hacer. Cambios en Medicare promovidos por George W. Bush en la década del 2000 creó más competencia entre planes públicos y privados y garantizan una opción pública de apoyo para la cobertura de drogas por receta.

Si las cosas siguen como están, los americanos seguramente van a exigir más regulación de planes privados para hacerlos operar como planes públicos. En cambio, deberíamos hacerlos competir con una opción pública.