Columnistas

La paradoja de las protestas en París

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14 de diciembre de 2018

Las multitudinarias y violentas protestas en París (allá no llaman terroristas a quienes las realizan) si bien son un buen ejemplo de cómo la ciudadanía tiene el derecho a oponerse a lo que considera que la perjudica, no es el mejor camino si hablamos de cambio climático.

Se protesta, entre otras, por el costo adicional al diésel y la gasolina, un impuesto al carbono para desestimular las emisiones en momentos en que estas aumentan en todo el mundo y amenazan la ya débil estabilidad climática.

Una paradoja: los ciudadanos piden mitigar el cambio climático, pero protestan por medidas para hacerlo. En noviembre en las elecciones en Estados Unidos, en el estado de Washington se hundió una propuesta sobre una tarifa al carbono.

¿Qué hacer entonces? No está muy claro, entre otras porque la destinación del dinero recaudado es clave en el asunto y el ciudadano no pocas veces cree que se usa mal.

La última reforma tributaria en el país estableció un impuesto al carbono, que obliga a las empresas a pagar cerca de 15.000 pesos por cada tonelada de CO2 emitida, por contaminar con los gases de los combustibles fósiles.

A septiembre se habían recaudado $700.000 millones, que iban lógicamente a medio ambiente, pero luego el gobierno Santos propuso destinarlo para el Fondo Colombia Paz: solo 25 % iría a controlar erosión costera, ecosistemas estratégicos y cuidar el agua, 5 % para el sistema de áreas protegidas. El resto a la paz “con criterio ambiental” (?).

Ni un solo peso se ha invertido porque no hay propuestas concretas, desmenuzadas del Minambiente y no nos importa si se invierte o no ese dinero o si se pierde.

En Canadá el gobierno del primer ministro Justin Trudeau impondrá una tarifa de US$20 por tonelada de carbono a las cuatro provincias que no tienen medidas al respecto. Pero 90 % de lo recaudado volverá a los canadienses mediante incentivo de acción climática. Así un 70 % de los canadienses que tomen medidas de eficiencia energética tendrán pagos. O sea: recibirán más de lo que pagarán.

Ese cobro, se prevé, traerá consecuencias políticas al primer ministro.

Cobrar o no cobrar, pagar o no y para qué. Tema de fondo sin solución mientras seguimos emitiendo carbono.

Preocupa el cambio climático, se agrava, pero seguimos indiferentes o negados a las soluciones. Así, ¿cómo?

Maullido: El carril solo bus, en general es inoperante.