Columnistas

La reforma cojea pero no llega

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13 de julio de 2016

Por Luis Tabares Agudelo
Corporación Universitaria Americana
Facultad de Derecho, 6° semestre
lhernanta@gmail.com

El problema en Colombia no es solo el conflicto armado. Son las promesas del doctor Santos que siendo candidato a la presidencia hizo una serie de estas con lo que convenció a una gran mayoría de colombianos que votáramos por él.

En lo relacionado con la justicia, prometió, primero, eliminar el Consejo Superior de la Judicatura y segundo, que aprobaría una gerencia encargada de solucionar todos los problemas que hoy la tienen inoperante.

Todo esto debido a que la actual justicia no atiende los problemas por los que estamos pasando: el atraso y la morosidad judicial. Además, la justicia necesita a gritos una reforma estructural de fondo, que involucre los problemas del ciudadano del común y le entregue soluciones prontas y cumplidas a sus problemas. Además que de esta reforma surja una justicia operativa.

Esto ha producido que el Ejecutivo intente la referida reforma en dos oportunidades. Esta es la segunda infructuosa del gobierno Santos. La primera fue cuando los congresistas la querían aprovechar para su beneficio. Es cierto que la Corte Constitucional no tumba toda la reforma del equilibrio de poderes. Sin embargo, ha revivido la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura que es la gerencia de la rama. Esta permanece sin ninguna modificación. El argumento de la Corte lo que no aprueba es lo relacionado con la creación del Consejo de Gobierno Judicial. Quiere esto decir que la otra sala administrativa, -la disciplinaria-, desaparece. Es reemplazada por el Consejo Nacional de Disciplina Judicial.

Surge acá la pregunta: ¿Por qué la Corte Constitucional tumba parte de la reforma? Muchos colombianos del común se pueden alegrar que se haya caído debido a que la actual reforma al equilibrio de poderes es meramente cosmética. No soluciona los problemas de fondo del ciudadano de a pie. La nuestra es una justicia lenta, cojea, no llega y no es operativa.

Para concluir, los problemas de Colombia son de gran magnitud, tratar que termine la guerra debe ser uno de los pilares, pero son muchos más los que se deben solucionar. Las promesas del presidente se están volviendo frases de cajón. Nada de lo prometido. Además, no todo gira al rededor del tema de la paz. Por lo tanto, todo está quedando peor de lo que estaba.

*Taller de Opinión es un proyecto de El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
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