“Las Chuzadas del Das Fueron Crímenes de Lesa Humanidad”
Amable lector. El título de este artículo corresponde a las palabras pronunciadas por el doctor Petro, alcalde de Bogotá, que va rumbo a la Casa de Nariño.
Desde niños nos enseñaron a distinguir entre lo pequeño y lo grande; lo intrascendente y lo importante; el bien y el mal. Así por ejemplo, un ratón es más pequeño que un elefante. Perder $1.000 no vale la pena pero si son millones y por culpa de los señores de Interbolsa, es algo que clama al cielo.
Todo el mundo sabe de las arbitrariedades que se cometen en Venezuela, pero no están enterados que en Colombia la justicia castiga con crueldad actuaciones que, en el peor de los casos, se deberían sancionar con una pena mínima, sobre todo cuando la realidad es que no se le hizo daño a nadie.
La semana anterior la Honorable Corte Suprema declaró culpables del delito por violación ilícita de comunicaciones a María del Pilar Hurtado y a Bernardo Moreno. La primera fue jefe del DAS y el segundo secretario de la Presidencia. Entre los ofendidos se encuentran, entre otros, el doctor Petro, la doctora Piedad y el periodista Daniel Coronell.
Es difícil encontrar otros seres que posean un alma tan trasparente, virtuosa e inerme como los mencionados. Lo anterior explica el afán de la justicia para que no quede impune tan flagrante delito. Repasando la historia, dos mil años atrás, Nerón intentó, por intermedio de los tres reyes magos, chuzar al niño Jesús. En fecha reciente el presidente de Estados Unidos, en forma clandestina, se enteró de lo que hace Raimundo y todo el mundo.
La Fiscalía solicitó penas de diez años para uno y de veinte para la otra. En cambio, quienes asesinaron a miles de inocentes, secuestraron y torturaron a cientos de colombianos, no estarán un solo día en la cárcel. En pocas palabras, nuestra justicia alcanza límites cercanos a lo inhumano con los débiles, en contraste con los violentos que es inoperante.
El peluquero, el conductor de taxi, el tendero, el vendedor de frutas, la enfermera y el jubilado, piensan que el señor fiscal ha hecho mucho más daño que María del Pilar y el doctor Moreno, con su imprudencia al hablar y no pocas veces al obrar.
Fue él quien detuvo a Sigifredo López, y lo sindicó de haber participado en el asesinato de sus once compañeros ejecutados por las Farc. A Sandra Morelli, quien había señalado un desfalco de 1,4 billones de pesos en Saludcoop, hizo hasta lo imposible para castigarla, en cambio, con los atracadores de Interbolsa ha demostrado una actitud piadosa.
El fiscal ha sido implacable con los directivos de la Universidad San Martín, al señalar a estos sinvergüenzas que se llevaron al exterior parte de los dineros de la educación. Alguien le debería recordar que lo que ocurrió en Saludcoop donde prestó sus servicios profesionales, es más grande que lo de San Martín.
Epílogo: Un elefante es más grande que un ratón.