LAS EMPRESAS Y SU CUENTO DE NAVIDAD
Noche del 29 de diciembre. Alfredo, Gerente Financiero de una importante empresa llega a su apartamento, cansado después de liderar el cierre de números del año buscando que los resultados se vean menos lejanos de los presupuestos establecidos. Empieza a ver la primera película que Netflix le propone, “Un cuento de navidad”, basada en la obra de Charles Dickens. No había avanzado mucho cuando a punto de quedarse dormido siente que alguien entra al cuarto.
Se presenta como el espíritu de los cierres de años anteriores, y sin mayor preámbulo lo lleva al pasado de su vida profesional. Se sorprende al recordar algunas empresas que ya no existen. Aunque pensaba que todo tiempo pasado fue mejor, concluye que la memoria siempre tiende a recordar lo bueno; hubo años con cierres buenos y otros malos, pero siempre más predecibles. Cada año era, de alguna manera, continuación del anterior y cada cierto tiempo había alguna disrupción que cambiaba muchas cosas, pero había más tiempo de reacción. Al final del viaje por los años más recientes, percibe más velocidad e incertidumbre. Piensa, es culpa del mercado, no de la empresa, somos inflexibles en la planeación y ejecución.
Llega el espíritu del cierre de año actual, quien lo lleva por otras empresas y sectores económicos. A la mayoría les va relativamente igual y corren para cerrar un poquito mejor. Pasan rápidamente por el distrito de las start up, allí las cosas parecen ir mejor pero, se autoexplica, “apenas empiezan, mostrar crecimientos grandes es fácil”. También hay fracasos importantes, pero parece no importarles, “manada de locos, experimentando con dinero de otros” piensa él. Finalmente ve otros revisando los números del año actual para planear el futuro y aprende que mirar el futuro con los datos del año anterior solo resuelve problemas, si acaso, para el año siguiente.
Sorpresivamente es anticipado por el espíritu de los cierres futuros. Un salto al futuro, drones, robots y automóviles autónomos hacen y entregan productos. Ya no hay cierres anuales, todo es inmediato. Analítica, Inteligencia Artificial y Machine Learning analizan los datos pasados y también proponen posibilidades y opciones futuras. Las start up del cierre actual ya en el futuro son grandes corporaciones y junto a “antiguas” que se han fortalecido hoy son un nuevo G-20 que controla el mundo. ¿Qué año es? Quizás 2100. Se abruma al ver que es apenas 2030, ¿Qué ha pasado con su empresa y con él? ¿Se cumplió su sueño de ser el presidente de su compañía?
Logra ubicar su edificio, pero ya no están ahí. Eso no es concluyente, ¿la hizo prosperar y tener una sede más grande o fue el líder que no pudo hacerla evolucionar? Quiere resolver la duda, pero hay un ruido. El espíritu desaparece y la llamada de Face Time de su hijo desde un cowork en Bali para desearle feliz año finalmente lo despierta.
Alfredo agradece que sólo fue un sueño, pero no deja de pensar que quizás finalmente es el momento de despertar.