Columnistas

“LÁSTIMA QUE SEA LATINO”

Loading...
23 de octubre de 2016

Por John Leguizamo

Donald J. Trump ha hecho una cosa buena. Ha galvanizado a una comunidad diversa y en conflicto. Durante años, activistas y políticos han luchado por conseguir que los latinos voten y muestren su poder. Pero no fue hasta que la retórica racista de Trump echó luz sobre el sentimiento antilatino que sentimos la necesidad de hacer que nuestras voces sean escuchadas en cuanto a los asuntos que nos importan: desde financiamiento apropiado para nuestras escuelas, mejor infraestructura en nuestras comunidades y asistencia económica, hasta cuidado de la salud que no considera que la pobreza es una condición preexistente.

Hay unos 56 millones de latinos. Somos la minoría étnica más grande en los Estados Unidos, casi 18 por ciento de la población del país. Sin embargo, estudiantes latinos se retiran de la universidad a un nivel más alto que miembros de cualquier otra minoría. Somos víctimas de la negligencia, discriminación e ignorancia. Nos hemos criado en medio de una arraigada falta de respeto por la cultura latina.

La narrativa dominante es que acabamos de cruzar la frontera “ilegalmente” o que estamos ‘acabados de bajar del barco”. De hecho los españoles son evidencia del primer pecado original de América: nosotros estábamos maltratando a los pueblos indígenas mucho antes de que los ingleses trajeran esclavos a las colonias. Las personas olvidan que los latinos fundaron a algunas de las primeras ciudades de América.

Los latinos han estado muriendo por América desde antes de que fuéramos una nación. ¿Por qué nuestros hijos no han escuchado que miles de patriotas latinos lucharon por América en la Guerra Revolucionaria? Bernardo de Gálvez, un general español, reclutó a mexicanos, cubanos, nativos americanos y afroamericanos libres para luchar contra los ingleses en el sur, mientras que las mujeres cubanas donaron sus joyas y dinero para ayudar a los patriotas. ¿Dónde está el documental de Ken Burns sobre eso?

¿Por qué no saben sobre los muchos latinos en la Guerra de 1812? Ni saben de los 20.000 latinos que lucharon valientemente en la Guerra Civil? ¿O de aquellos que ganaron el Corazón Morado o la Cruz de Guerra en la Primera Guerra Mundial? O de los hasta 500.000 que sirvieron en las fuerzas militares en la Segunda Guerra Mundial?

Es como si nuestro heroísmo y sacrificio valiera menos, como si no existiéramos en la historia. Para mencionar desaires más contemporáneos: Los hispanos son el grupo étnico menos representado en cine y televisión. “Saturday Night Live” apenas contrató a su primera comediante latina.

Sin libros escolares que justamente reconocen nuestras contribuciones a la creación de América, y sin la representación de los medios ampliada para incluir a más caras y voces latinas, somos vulnerables ante un demagogo como Trump que dice que todos somos “‘traficantes de drogas”, “violadores” y “criminales.”

Lo cierto es que los inmigrantes como grupo cometen muchos menos crímenes que el resto de la población americana. Los latinos tenemos que exigir nuestro lugar en la historia americana y en los campos corporativos, políticos y sociales. En estas elecciones críticas, y en el futuro, invito a todos para que se registren y voten, para ser contado y escuchado.