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LIDERAZGO EN LA INCERTIDUMBRE, UN RETO DE CADA UNO

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23 de marzo de 2020

Por Diego Alberto Parra O.
parradiegoa@hotmail.com

Una descripción sencilla de los momentos actuales en nuestro planeta es complejidad, incertidumbre, volatilidad y cambio. Y por supuesto, frente a esos desafíos para la humanidad es menester preguntarnos cual es el papel que el liderazgo debe jugar. Siempre, el liderazgo ha sido determinante en la forma como una sociedad, una organización y una familia afronta los retos que se le presentan. En aquellos momentos en que la sociedad ha construido un liderazgo potente la posibilidad de ser exitosos se ha multiplicado.

Es el momento de elevar conciencia sobre el rol que cada uno de nosotros juega como líder en la sociedad y cuales deberían ser las notas preponderantes de ese liderazgo individual. En ese orden de ideas seremos más efectivos frente a las complejidades actuales si somos seres humanos, líderes, con cinco claves fundamentales. La primera de ellas es solidaridad, entendida como la capacidad de pensar siempre en el interés colectivo, en realizar acciones que ayuden a la sociedad como un todo, que permitan apoyar al vecino, al compañero; es la virtud de no ser ventajoso frente a las circunstancias sino compasivo con los demás. Si cada día, desde nuestro rol, desde nuestro aislamiento, nos proponemos realizar varias acciones solidarias todos ganamos.

La segunda es disciplina. Debemos ser personas disciplinadas para cumplir con los roles profesionales y familiares que nos corresponden a pesar del momento, para realizar mis labores empresariales e individuales con baja supervisión y alta autogestión, para acatar las normas y recomendaciones de las autoridades, para aprovechar los momentos de pausa obligada para seguirnos fortaleciendo y creciendo. Es el momento de entender que las normas que se dictan no se cumplen porque nos vigilan sino porque las respetamos.

Flexibilidad se vuelve una nota fundamental en este nuevo desafío del liderazgo, y por ello es la tercera. En un entorno en el cual no tenemos como controlar el futuro cercano y menos el lejano, ser capaces de adaptarnos a las circunstancias del momento se vuelve vital. Es imperativo entender que cada día tiene su afán, que cada día debemos abordarlo sin perder de vista el propósito superior. Es necesario adecuarnos a las nuevas realidades de teletrabajo, de formación virtual, de interacción a la distancia, de nuevos esquemas empresariales y de convivencia social novedosos para todos.

La cuarta clave del liderazgo es la recursividad. Estamos viviendo momentos diferentes a todos los paradigmas existentes. Esto nos implica un cambio de horarios, hábitos, modo de subsistencia, forma de interacción con los demás, y para poderlo afrontar de una manera exitosa es fundamental ser recursivos, entendido como la capacidad de crear opciones para afrontar eso desafíos. La recursividad es la innovación aplicada a la cotidianidad siempre con el limite del respeto a los valores sociales.

Finalmente, debemos ser lideres conscientes. Líderes que entendamos que todo lo que hagamos impactará en los demás y todo lo que dejemos de hacer también. Líderes que comprendamos que si usamos palabras positivas, mensajes de esperanza eso creará abundancia, y que si usamos un lenguaje negativo, de confrontación, de desilusión, eso se irradiará en nuestro entorno. Lideres que revisemos previamente las acciones que vamos a desarrollar o a omitir, para sopesar el impacto en cada uno de los seres humanos que tenemos en la zona de influencia.

Por supuesto, los momentos actuales nos generan emociones profundas, y si construimos un nuevo estilo de liderazgo individual fundamentado en estas cinco claves estaremos haciendo y siendo la diferencia. El futuro de la humanidad depende de cada uno de nosotros. Será promisorio afrontándolo con pasión y decisión. El líder eres tú