Los infractores de tránsito
Tenemos problemas importantes en nuestra ciudad metropolitana para acatar las normas. En la investigación que publicó Rodrigo Martínez en este diario, el pasado domingo, sobre la reincidencia en las infracciones de tránsito, la psicóloga jurídica Eliana Mejía explica que los reincidentes en esas infracciones son por lo general narcisistas, que no tienen empatía por los peatones ni ciclistas y no respetan las normas de tránsito simplemente porque “se creen superiores a esas normas y a las leyes”. Muchos infractores reincidentes tienen altos niveles de estudio y por lo tanto, capacidad económica para pagar una multa, que es el único castigo.
¿Qué tipo de ciudadanos son, al creerse por encima de la ley y de la norma? ¿Durante esos “altos niveles de estudio” nunca les explicaron el cuidado por el otro cuando conducen objetos (carro y moto) que claramente pueden dañar la vida de otros? ¿Son incapaces de comprender que con pagar un dinero, no se puede resarcir el daño causado en la vida y salud de una persona?
El tema de las fotomultas ha causado gran debate en nuestra ciudad. A muchos les produce indignación el dineral que se recauda con ellas porque no se sabe a dónde va a parar. Pero en esta ocasión lo que causa indignación es que un gran número de conductores de carro y moto sean incapaces de asimilar con su inteligencia las consecuencias para las víctimas al transgredir las normas de tránsito y que crean que con dinero solucionan el castigo de la infracción. ¿Qué hacer ante esa mentalidad irresponsable, típica de un menor de edad? Si a estos “mayores de edad” no les duele el bolsillo, ¿Qué sí les dolerá?
Vuelve y juega el tema de la educación. ¿Qué tipo de educación se está impartiendo? Por muy profesional o de alto nivel que sea, parece que ella solo tiene como objetivo “enseñar” a la gente cómo escalar socialmente, pero no a hacer de esta, una mejor sociedad. En el estudio publicado, más del 60 % de los infractores, frecuentes y no frecuentes, tienen escolaridad superior a una técnica. Son los mismos que, según el estudio, “se creen superiores a esas normas y a las leyes”.
¿Así que, aquí, la gente obtiene un cartón de cualquier cosa y cree que todo lo demás debe rendirse a sus pies, incluidas las normas?.