Me equivoqué
Tengo que reconocer con humildad, que en el artículo de la semana anterior me equivoqué en haberle reclamado al Gobierno central, a la ANI, a Invías y al Ministerio de Transportes el retraso en iniciar las obras de las 4G en Antioquia. No contaba con que hay antioqueños que, con todo el poder que tienen, no las dejan hacer.
La carretera al mar, con el túnel del Toyo, es la carretera más importante para el Occidente colombiano y para otras muchas regiones del país. Importante para los departamentos de Nariño, Cauca, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío, Caldas, Antioquia, Tolima y Huila. De allí salen y entran mercancías por el mar Caribe. Construida la vía al mar y el puerto en Urabá, en el transporte de esas mercancías se economizarán más de trescientos kilómetros de recorrido.
Hoy, un camión llega a La Pintada, sube al alto de Minas, a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, baja a Medellín, sube al alto de Matasano, alto de Ventanas, también por encima de los dos mil metros, baja al río Cauca para tomar la vía a Cartagena como el puerto más cercano. Más de setecientos kilómetros en total.
Ese mismo camión, con una buena carretera a Urabá, seguiría por carretera plana a Santa Fe de Antioquia, sube al túnel de Toyo, a mil quinientos metros de altura, de allí baja por una pendiente suave hasta Mutatá, para seguir por una vía a nivel hasta un puerto sobre el Caribe. Unos trescientos kilómetros menos. ¿Cuál será el ahorro en tiempo, en equipo, en combustible?
Se publica el lunes pasado en este diario el inicio de 25 vías en el país. Ninguna de ellas en Antioquia. Ahora veo que hasta tienen razón. Un antioqueño, con poder, incumple los compromisos adquiridos por la administración anterior para la construcción del túnel en el boquerón del Toyo. Compromiso que cumplen la Nación y el Municipio de Medellín aunque haya sido firmado por la anterior alcaldía. Quien lo incumple tiene un problema personal que lo convierte en perjuicio de Antioquia y del país.
Me equivoqué cuando dije que la ANI, Invías y el Gobierno nacional nos estaban tratando mal. Hoy nos destruye es el gobernador de Antioquia. Hay un compromiso adquirido que hay que cumplir así haya sido firmado el contrato el 22 de diciembre. Nueve días antes de terminar el mandato, pero es un compromiso que hay que cumplir. Lo otro es atentar contra Antioquia a pesar del juramento que el nuevo gobernador hizo de trabajar por el departamento, por su gente y por el país entero.
Los problemas personales se dirimen de persona a persona y no con el abuso del poder y con el perjuicio para toda una comunidad. Bastantes ganas tienen los Benedetti, los Verano de la Rosa y otros personajes de unir Urabá a sus regiones, Antioquia será la perdedora.
En lugar de trabajar por Urabá, por la producción agropecuaria en beneficio del país entero, de montar empresas para la exportación aprovechando su posición geográfica, de construir el canal seco Atlántico – Pacífico por Buenaventura, el gobernante antioqueño prefiere la venganza. Me equivoqué, no es la ANI, no es Invías, es la venganza de un gobernante que perjudica a Antioquia.