Me la paso leyendo
Por Yerly Jhoan Herrera A.
Universidad Pontificia Bolivariana
Facultad de Com. Social, 4° semestre
yerher2412@gmail.com
Las estadísticas no mienten, según el Dane, los colombianos que leemos, devoramos 4,2 libros al año, y en general, Colombia lee algo menos de dos libros en promedio.
Hoy hay más herramientas para comunicarnos y expresar lo que sentimos, para dejar “huella” a las generaciones futuras de lo que hoy pensamos, creemos y hacemos, pero antes, que no era tan posible, se escribía y se leía más y con mayor sentido.
Lo anterior ha preocupado a muchos académicos porque los jóvenes hoy día no son de los que les encanta leer, y yo reflexiono: ¿Será que antes se le leía más que hoy?
Yo creo que la cantidad de tiempo que se le dedica a la lectura actualmente es el mismo de antes: 24/7. Que por qué, simplemente porque la lectura es una interpretación de signos, y en todas partes hay signos, no solo en los libros. Antes de que existiera el lenguaje y las letras, los humanos leímos los astros, las estrellas y la naturaleza. Luego pasamos a interpretar signos gráficos que dotamos de significados y de sentido dentro de una cultura y hoy, los jóvenes, estamos interpretando otra clase de textos. Textos visuales, textos sonoros, sueños, fantasías, textos no verbales y, no tanto, textos pictográficos (letras y palabras).
¿Que eso no es lógico? Solo digo lo siguiente: nosotros somos conscientes, máximo, 15 horas del día; nuestro inconsciente mantiene interpretando (leyendo signos) las 24 horas del día. Eso me lleva a pensar que somos la generación que más leemos. A pesar de que no vivimos con un sentido claro (eso sí es doloroso), estamos constantemente aprendiendo y reflexionando sobre nuestro entorno.
Leemos videos, canciones, sucesos. Leemos la realidad. No defiendo la pérdida del gusto por los libros; no estoy de acuerdo con los que dicen que los jóvenes no leen.
*Taller de Opinión es un proyecto de
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