Columnistas

Mi país se está derrumbando

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29 de diciembre de 2018

Por Stefany Alexandra Ospina R.

Universidad de Antioquia
Lic. en Cienias Sociales, 10° semestre
stefany.ospina@udea.edu.co

Mi país se está derrumbando y me duele. Hoy no quiero hablar de la economía, de la falta de presupuesto, de las jugarretas de los políticos. De eso ya hay bastante en las redes sociales. Quiero hablar de la violencia y lo natural que se ha tornado en nuestro país, del como la sangre es solo sangre y no un insulto a los derechos humanos.

Hay una serie de cosas que me niego a aceptar, entre esas lo que hacen los noticieros -que por ello hoy evito verlos-. Me niego a aceptar que se pasen imágenes violentas como una estrategia para ganar raiting, puesto que es como contar un chisme sin preguntarse y respetar los dolores ajenos.

Asesinaron 7 campesinos “ah bueno”, asesinaron 5 jóvenes “jm, bueno”, violaron una niña y la asesinaron “ah qué pesar”, muere otro líder social “qué vaina”. No hay reacciones, o tal vez sí, pero la mayoría de ellas son momentáneas, puesto que se mencionan una vez y no se vuelve a hablar de ello, pareciera que se toma como referencia lo que dice esa canción tan sonada por estos días “sino me acuerdo no paso”; pero lamentablemente si paso.

Para mí es esencial manifestar que no creo que hablar de esto sea una cuestión de política, de hecho me parece triste que algunas personas lo malinterpreten así. Cuando menciono esto no hablo desde la izquierda, tampoco desde la derecha -si es que se puede decir que estas dos posiciones existen en nuestro país, ya que como expone William Ospina, la única diferencia que hay entre los de derecha e izquierda es la hora a la que van a la misa-. Considero que hablar de esto y dolernos por esto es hablar de humanidad.

A esas noticias y a esas personas les tengo miedo; por sus comentarios, por sus insultos, por sus opiniones. Cada vez que los escucho me da un sin sabor, en ellos veo representada la falta de humanidad y compromiso con la otredad... y es algo que me aterroriza. Escribo esto porque creo que debemos indignarnos, pero no dejarlo solo en el momento.

Debemos actuar para que se note que nos indigna que asesinen, que ultrajen, que no se respeten los derechos humanos de todos. Hay que cuidar de sí para procurar el cuidado del otro... y el cuidado de sí está en cuestionarnos qué estamos haciendo por nosotros para poder hacer algo por los otros. Qué bonito país seríamos si todos lo hiciéramos.

*Taller de Opinión es un proyecto de
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