Columnistas

NI VALORIZACIÓN NI MOVILIDAD EN EL POBLADO

Loading...
06 de noviembre de 2017

Por Johel Moreno Sanchez
johmoreno@une.net.co

Una suma mayor que el total de los impuestos que por predial pagan los ciudadanos al municipio de Medellín derramó Fonvalmed hace tres años a 71.000 contribuyentes de la comuna de El Poblado para construir 23 proyectos, pero a solo tres por adjudicar y terminar, bien lejos que están los resultados prometidos.

Y con el peregrino argumento de que se incrementaría el valor de inmuebles y de predios, la administración anterior derramó la friolera de $ 465.000 millones y al final fue otro impuesto más, disfrazado de contribución.

Algunas soluciones apenas han reducido tiempos de viaje para llegar más rápido al próximo taco, al semáforo o a más obras, que a paso lento y mediante sistemas anacrónicos están en construcción.

Algunas obras no se ejecutaron en los tiempos ni en los valores presupuestados porque hubo estudios deficientes o poca investigación sobre las condiciones geológicas de los suelos para lograr diseños que aseguraran su estabilidad antes de empezarlas.

Pues de otra manera, ¿cómo explicar que el deprimido de la Transversal Inferior con los Balsos, un Proyecto que se esmeró más en detalles de enchapes de muros de concretos en piedra, cuando lo usual es dejarlos a la vista, haya colapsado?

Y esa grave omisión empezó a revelar graves fallas técnicas internas manifestadas en los desplomes (superior a 20 cms.), de las pantallas de soporte del puente y de contención del terreno, lo que obligó suspender la obra tres meses mientras se contrataban dos estudios para establecer causas y recomendaciones al punto que, una obra presupuestada en $ 9.832 millones, fue intervenida por tres contratistas, con un retraso de 21 meses y un valor final de $ 20.000 millones (sin contar las fallas en construcciones vecinas); sobrecostos que afirma el alcalde lo asumirá la administración. ¿Acaso la administración dispone de otros recursos que no sean de los mismos contribuyentes?

El diseño inicial del puente de la transversal superior sobre la vía El Tesoro fue desplazado y el construido no resuelve los conflictos de tráfico, no es funcional porque, mientras los destinos de los usuarios del Parque Comercial y el vecindario son diversos, al salir los dirige hacia el norte. Como que no hubo estudios suficientes de ingeniería de tránsito para lograr un diseño geométrico acorde con la demanda del entorno y tras una inversión inicial de $7.108 millones, se invirtieron $10.056 millones y aún la administración no sabe qué hacer con la obra.

La ampliación de la vía Los Parras y la construcción de otro deprimido en la Transversal inferior; un contrato por valor de $18.000 millones iniciado en octubre del 2016, tiene un plazo de 18 meses y a juzgar por su estado, es improbable que cumpla; entre tanto, los perjuicios al vecindario y las colas vehiculares hacen insoportable la espera.

En resumen, un plan de obras que debió terminar en marzo de este año no cumplió el cronograma y los beneficios económicos están por verse.