Opinitis
Por Sebastián Carvajal Bolívar
Universidad Pontificia Bolivariana
Facultad de Com. Social, 3° semestre sebascarvajal28@gmail.com
Hace unos días, un reconocido columnista satírico propuso en el artículo primero de una nueva Constitución Política -ajustada a la coyuntura actual- declarar a Colombia como un “Estado de Opinión”. El periodista, definitivamente, no se equivoca en su proposición.
Nuestro país ha comenzado a padecer de opinitis, un mal que se dictamina por la abundancia de declaraciones, opiniones, juicios y críticas vacías, desinformadas, hirientes y sin cálculos que se emiten a diestra y siniestra en todos los círculos sociales y en los más diversos canales de comunicación.
Ejemplo de ello son las constantes salidas en falso de los funcionarios del gobierno y algunos políticos afines, que se la pasan dando opiniones de cómo se debe actuar frente a determinadas situaciones, pero que no corresponden a quienes representan.
Pero la clase política no es la única portadora de opinitis. Aunque los medios de comunicación se han nutrido recientemente de panelistas y columnistas, en muchas ocasiones sus percepciones corresponden a puntos de vista meramente políticos más que verdaderas disertaciones argumentativas. Incluso, pocas veces corresponden a intervenciones constructivas, críticas y reflexivas. En cambio, las discusiones en los programas de opinión terminan con fuertes encontrones verbales en los que se gana a través de la imposición.
De ahí que este año se haya declarado desierta la categoría Opinión y Análisis en Radio del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, lo cual es preocupante cuando es precisamente en este medio donde más programas de opinión se emiten.
Finalmente, en los ciudadanos de a pie, la opinitis es pan de cada día. Al menos así quedó claro durante este año electoral, en el que las redes sociales se convirtieron en la tribuna perfecta para gritarle cualesquiera insultos, difamaciones y mentiras al opositor con tal de desprestigiarlo y desarmarlo de argumentos.
Y no se trata entonces de que haya que censurar la opinión y los puntos de vista personales: por el contrario, es esencial fortalecerlos para que las discusiones políticas, económicas y sociales se basen en fundamentos sólidos que permitan las construcción de un país abierto al diálogo y la construcción en medio de la diferencia.
*Taller de Opinión es un proyecto de
El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
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