Columnistas

Otra vez fallaron

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01 de febrero de 2018

Dos temas de actualidad que comento en orden cronológico.

Hace cuatro años, por esta época, surgió el escándalo del hacker. Primero allanaron un centro de investigaciones para descubrir las interferencias del Centro Democrático al acuerdo de paz, o mejor, de entrega del país a la subversión. Resultó que el allanamiento se hizo en las oficinas de investigaciones de una entidad oficial. Ni siquiera eso sabían los sabuesos del Estado. Fallaron en sus torcidas intenciones.

Cayeron, entonces, a las oficinas de un humilde personaje que trabajaba con unos computadores y donde prestaba servicios de informática a algunos políticos. Entre ellos al más probable ganador de las elecciones, Óscar Iván Zuluaga. Allí sí pudieron hacer el escándalo que buscaban. Se llevaron al presunto hacker a las instalaciones de la Fiscalía para que no pudiera hablar a la opinión pública y sí poderlo presionar para conseguir las acusaciones que pretendían. Forzado consiguieron lo que querían, el escándalo para impedir la llegada del candidato a la presidencia. Luego, ya en las elecciones, agregando unos votos fuera de tiempo y con un oportuno apagón en la Costa Caribe lograron el objetivo; ganaron las elecciones. Ya podían soltar al llamado hacker y reconocer que no había nada. Denuncia fallida, pero elecciones ganadas. Ahora estamos en las mismas, vísperas de elecciones, búsqueda de escándalos, una periodista que denuncia haber sido violada por uno de sus anteriores jefes y unos opinadores que corren a señalar a Álvaro Uribe como responsable.

Otra vez les falló y en esta oportunidad bastante antes de las elecciones, los colombianos nos damos cuenta del engaño. Resulta que el presidente Uribe salió a pronunciarse inmediatamente se supo del escándalo. La periodista víctima de la violación, Claudia Morales, días después, afirmó que el violador no se había pronunciado sobre el caso. Ella, consciente de lo que pasaba, desbarató el argumento de los enemigos del Centro Democrático y de los amigos de las componendas para ganar elecciones. Escándalo esta vez fallido.

El otro caso que nos tiene que mover el corazón es el asesinato de policías en el país. Gente humilde que presta sus servicios a la Patria y a los colombianos. Servidores que arriesgan su propia vida para protegernos vuelven a ser víctimas de los violentos narcotraficantes y asesinos. Los mismos con los que el gobierno de Juanpa -como le gusta que le digamos- dialoga para entregarles lo poco de país que nos queda, si es que algo nos han dejado.

Tenemos que rodear a nuestros policías, tenemos que pedir acción del gobierno y las mayores penas para los responsables, no más amnistías para estos bandidos, no más premios por sus crímenes, no más violaciones de las leyes y de la Constitución.

Lamentablemente los subversivos conocen muy bien la debilidad del gobierno, saben muy binen que para ganarse el título de constructor de la paz es capaz de violar las leyes, la Constitución y su juramento que lo compromete a cumplirlas. Saben que con el terrorismo, con el asesinato, con las bombas, con inundarnos de droga y con todos los delitos posibles este gobierno corrupto les cede en lo que pidan. Ya tenemos el ejemplo, ya entregaron nuestro país a las Farc, ahora lo que falta es que le entreguen el resto al Eln.