Columnistas

¿Pa’ personero y pa’ presidente?

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29 de septiembre de 2018

Por Sebastián Carvajal Bolívar
Universidad Pontificia Bolivariana
Facultad de Com. Social, 3° semestre sebascarvajal28@gmail.com

Por estos días se discute en la Comisión Primera del Senado el proyecto de acto legislativo 08 de 2018, “por medio del cual se adopta una Reforma Política y electoral”. Según el borrador de dicha propuesta, el derecho al voto se podrá ejercer a partir de los 17 años en el 2022 y de los 16 en los comicios de 2026.

Este cambio significaría, para muchos, todo un revolcón en la política nacional, y desde ya genera polémica, al contar con argumentos a favor y en contra. Lo único certero hasta ahora es que, de ser aprobada por el Congreso, los adolescentes podrán votar por el presidente de la República al mismo tiempo que elijen personero escolar.

Los ponentes del acto legislativo argumentan que, hoy en día, los jóvenes de 16 años gozan de amplias responsabilidades sociales y jurídicas y que, por tanto, ya se podría pensar en la posibilidad de otorgarles una injerencia mayor en la vida política nacional. Además, fomentaría la participación ciudadana de la población joven en el país.

Por otro lado, sus opositores expresan que a esta edad no se ha logrado la suficiente madurez y conocimiento político para ejercer el sufragio. Igualmente, son vulnerables de ser influenciados y su voto puede ser comprado fácilmente. Se estima que en el 86 % de los países se puede votar a partir de los 18 años. Son pocos en los que se habilita a menores de esta edad para ejercer este derecho. Argentina, Cuba y Ecuador son algunos ejemplos.

Sin embargo, la discusión se puede abordar más allá de estos argumentos. Uno de los elementos que se debe tener en cuenta es ¿cómo procurar que esta medida aumente la participación ciudadana y la conciencia política y no la politiquería y compra de votos? Hay que precisar que detrás del proyecto se pueden esconder intereses partidistas que buscan obtener más votos en otros sectores de la población y que en un futuro saldrían eventualmente beneficiados.

De esta manera, dicho artículo de la Reforma deberá ser desarrollado posteriormente por una ley que permita fortalecer los mecanismos de educación democrática en las instituciones públicas de todo el país, para que sus objetivos se cumplan a cabalidad. Pues no se puede esperar que un joven, que a duras penas y por obligación, vota por su personero, elija a quien determinará su porvenir en los próximos años.

*Taller de Opinión es un proyecto de El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
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