Columnistas

¿Peor la cura que la enfermedad?

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20 de julio de 2016

Por Alexander Tique Aguilar
Universidad Javeriana
Facultad de Enfermería. 7° semestre
atique@javeriana.edu.co

Hace 7 meses, había incertidumbre en Colombia por el fin del pulpo llamado Saludcoop, con tantos tentáculos como irregularidades en salud para 4,5 millones de afiliados. El gobierno a través de ministro de Salud salió a decir “tranquilos, aquí no ha pasado nada. Cafesalud va a hacer exactamente lo mismo, porque las condiciones van a mejorar”. ¡Cafesalud!, ahora con 7 millones de afiliados. Tan solo con que el gobierno chasqueara los dedos la gente de Saludcoop pasó a Cafesalud. Cruzando por encima de libre escogencia a que tenemos derecho los colombianos de EPS. Irónico, un gobierno democrático tomó decisión unilateral y pidió confianza. Confianza que violaron, porque Cafesalud llegó a hacer eso que dijo el ministro “Nada”. Gaviria tenía razón. “Cafesalud va a hacer exactamente lo mismo”, “Nada”.

Siete meses después, es peor llegar a ser hoy afiliado de Cafesalud. Las cifras de la Defensoría del Pueblo dicen que Cafesalud recibe 50 mil quejas mensuales de usuarios y tiene aumento de 17,4 % entre el año pasado y 2016 en tutelas de pacientes que exigen derecho a salud. Existe aún la dependencia de la justicia para acceder a un derecho. Irónico.

Con problemas de red asistencial y entrega de medicamentos, el tema es tendencia. Todos los días aparece una noticia o un hashtag de algún paciente levantando la mano para decir que le están violando su derecho a salud, aunque algunos no alcancen a hacerlo, porque la muerte también cabe en Cafesalud. “¿Tranquilos?”. No ministro. No podemos estar tranquilos. Yo esperaba que la superintendencia nacional de salud o su cartera como órganos de control, salieran a contarnos sobre este caos con cifras y acciones, pero no. Tuvo que hacerlo la Defensoría, por qué estas quejas por la solución facilista e irresponsable de saquear afiliados de Saludcoop a Cafesalud, a ellos se les ha convertido del “diario vivir”.

Peor fue entonces esta “cura”. La realidad es que aquí lo que se hizo fue improvisar, un verbo que el gobierno conjugó con los afiliados, instituciones de salud y trabajadores que han tenido que recibir el impacto de esta ligera toma de decisiones. Estoy convencido de que ellos tampoco pueden tomarse al pie de la letra la expresión “tranquilos”, porque Cafesalud es un ejemplo de que en Colombia la salud mientras no sea vista como un derecho, no se puede esperar que “las condiciones van a mejorar” como lo aseguró el gobierno.

*Taller de Opinión es un proyecto de
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