Columnistas

Política Ambiental para un Nobel de Paz

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09 de octubre de 2016

Todos sabemos que la paz se construye fomentando estructuras económicas y políticas justas y equitativas de largo aliento que no solamente alivien los problemas inmediatos de pobreza sino que consoliden de manera sostenible los territorios vulnerables a la guerra. Y es precisamente la restauración de la seguridad económica y social a través de modos de vida sostenibles, uno de esos pilares.

No hay un tema que convoque más y que siente a la mesa a todas las partes en conflicto, independiente de su credo, partido político, género, raza, interés económico o inclusive diferencias éticas, que la propia sostenibilidad de los territorios. Los parques de paz, las reservas de paz, las cuencas de paz, los ecosistemas o bosques de paz o territorios de paz aliviarían muchísimo nuestros conflictos. Y este ejemplo y el camino trazado nos lo ha mostrado Centroamérica.

De acuerdo a Luis Castañeda exviceministro de Recursos Naturales de Guatemala que participó como asesor en la construcción de los acuerdos de paz del gobierno de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), al igual que en Colombia, la problemática que había en ese momento era la demanda de tierra, y, al igual que en Colombia, la idea es repartir áreas boscosas.

En entrevista con Alfredo Molano Jimeno de El Espectador, Castañeda cuenta que en Guatemala para evitar los conflictos, “se crearon mecanismos de acceso a la tierra que no implicaran la destrucción de los bosques, las áreas protegidas o las reservas biológicas. El primer acuerdo al que se llegó fue respetar los sistemas naturales. El otro gran concepto fue la participación de las comunidades en la conservación y en los beneficios que de esto derivaran. Se pasó del reparto de tierras agrícolas al de las áreas forestales. Eso implicaba que los bosques tenían que seguir siendo conservados, pero por las comunidades”, expresó el ahora experto en paz.

Pero para Castañeda el mecanismo mas exitoso y que actualmente se está consolidando es el Sistema de Concesiones de Manejo Forestal Comunitario, donde la comunidad tiene la responsabilidad de mantener la biodiversidad, pero también el derecho a hacer cosechas sostenibles de madera y productos agrícolas. Cada concesión está respaldada por un Plan de Manejo Forestal, lo que permite sacar la madera de un bosque, producto de su crecimiento, sin reducir su capital biológico. Los niveles de extracción son muy bajos, y la regeneración del bosque es total. No se puede cortar indiscriminadamente, tienen que hacer extracción y reposición selectiva de los árboles. Eso significa que los bosques se convierten en un activo económico.

Y en Colombia ¿Cómo se otorgarán estas concesiones en este nuevo acuerdo de paz, si el 90 % de los municipios colombianos priorizados para el posconflicto contienen bosques naturales? ¿Cómo se ajustará la política y normatividad ambiental para atender esta necesidad de convivir bosques, desarrollo, igualdad y gobernanza?

El país debe dar un giro en su tendencia de degradación del medio ambiente y en su ambición y afán por extraer sin límites todos sus recursos naturales. Con el Premio Nobel de Paz a la cabeza, la estrategia ambiental del gobierno debe cambiar. Pasar de una política de desarrollo agresivo que afecta el medio ambiente por una nueva pacífica en la que consideren la protección de los bosques y el agua tambien su responsabilidad. Estrategia digna de todo un nuevo gabinete Nobel de Paz.

Le llegó el momento al país de pensar distinto, y la paz puede ser peor si no nos preparamos para ella. El equipo negociador debe poner el tema ambiental en el mismo nivel de priorización, inclusive en algunos casos por encima, en algunas áreas, del propio desarrollo minero o agropecuario o de infraestructura, dependiendo de la vocación y potencial natural de los suelos.

Tenemos la oportunidad de crear territorios sostenibles en paz para que los viejos sigan creciendo y los jóvenes se queden. Para una paz duradera, usar la cabeza y la racionalidad es crucial en el proceso.