Prima navideña no es sinónimo de derroche
Por Marcela Gómez Gómez
Llega la prima navideña, una prestación legal representada en una quincena de salario adicional que viene a paliar un poco las afugias económicas de muchos hogares.
Por eso es indispensable tener muy claro en qué se va a invertir este dinero extra, larga y ansiosamente esperado, pues a las deudas acumuladas por gastos inesperados en los meses precedentes, se suman las las obligaciones económicas que vienen con el nuevo año: pago de matrículas, uniformes, textos escolares y demás. Por eso, es indispensable con lápiz y papel a la mano hacer las cuentas para tratar de equilibrar gastos, que este dinero extra no se vaya exclusivamente en regalos, comilonas y farra, para de nuevo empezar un año cargado de deudas o con los pocos objetos de valor en las prenderías, en procura de efectivo para paliar las necesidades que se dejaron de cubrir cuando se tuvo la oportunidad.
Por eso, mucha mesura y sentido común a la hora de invertir la prima navideña, que la próxima se demorará otros seis meses. No significa que tenemos que privarnos de algunos gustos, como una cena en familia, salir a algún sitio a recargar energías y por qué, no a encontrarnos con nosotros mismos y nuestros seres queridos, pero siempre pensando en que las obligaciones, y menos las económicas, no dan espera.