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¡QUÉ ROBADERA! RESPETAR LO AJENO, TAREA INAPLAZABLE

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26 de septiembre de 2018

Por OMAR FLÓREZ VÉLEZ

La corrupción (pública y privada) es la principal preocupación de los ciudadanos. El comercio no es ajeno a esta situación; es víctima de la indelicadeza de algunos de sus trabajadores.

En el reciente Congreso Nacional de Comerciantes organizado por Fenalco se presentó el resultado del XVI Censo Nacional de Mermas (disminución de inventarios) y Prevención de Pérdidas del 2017 en los principales almacenes de cadena. Según el informe, el robo ascendió a $ 220.000 millones. Una de las cifras más preocupantes y desconcertantes es el robo por parte de los empleados de estos establecimientos, el cual ascendió $ 95.000 millones (43 % del total). Este valor equivaldría a cubrir 183.000 puestos de trabajo (salario mínimo) durante un año con todas las prestaciones sociales de ley, o la construcción de 5.000 viviendas de interés social. Una empresa con trabajadores ladrones no crece. Igualmente, la sociedad rechaza actuaciones inescrupulosas de algunos fabricantes y comerciantes que engañan a sus clientes/consumidores con la calidad de sus productos, pesos, medidas y precio. Con tramposos el país no progresa.