Columnistas

Refugios entre las fronteras

Loading...
16 de noviembre de 2017

Por Jenny Alejandra Muñoz G.
Universidad Católica Luis Amigó
Facultad de Com. Social, 2° semestre
jenny.munozgi@amigo.edu.co

“Esta crisis migratoria, que se puede medir en cifras, nosotros queremos medirla por nombres, por historia, por familias”. Epígrafe del Papa Francisco. No se puede concebir una nación con cimientos de libertad cuando los intereses estatales discrepan y atentan contra la integridad del pueblo, y es que el derecho a una vida digna se ve coartado día tras día en cientos de casos y de familias que no encuentran sosiego en el país que los vio nacer. Según la Cepal, el índice de pobreza del vecino país subió del 25,4 % a 32,1 % en los últimos años.

Resultaría insensato negar que numerosas zonas de Venezuela presentan una apremiante situación en la que numerosas familias pasan hambre, y es que según un estudio basado en el análisis de campo y en la realización de encuestas, la fuente informativa Mundo Hispánico acertó en aseverar que: “el 90 % de la población asegura comprar menos alimentos que antes, el 31 % asegura comer menos de tres veces al día y el 15 % considera que su alimentación es poco variada o deficiente”.

Lo anterior no es más que un compendio de la gran pugna política que repercute, en gran medida, en el normal desarrollo social de los venezolanos. Hambre e incertidumbre parecen ser solo el inicio de una amplia gama de dificultades sociales, que surgen por la bifurcación de los intereses del Gobierno, por un lado, y del país mismo, incluyendo las necesidades del pueblo, por el otro. Esta discrepancia y división obliga a que sean cada vez más los venezolanos que albergan la esperanza de una mejor nación, poniendo su mirada en un horizonte que parece más alentador que el que puede ofrecer su país. Es así como la idea de cruzar la frontera y establecerse en Colombia, sin importar las dificultades de este, parece ser la solución más óptima al caos sociopolítico que impera en Venezuela, porque a veces más vale huir que perder por completo la esperanza.

Es sensato recalcar que se seguirán presentando efectos colaterales que se verán reflejados en los padecimientos del pueblo venezolano, puesto que del cambio político y de la estructuración gubernamental dependerá su bienestar. Cabe resaltar que sus deseos migratorios atienden a la apremiante necesidad de subsistir ante una realidad agobiante que no parece hacer tregua en ningún momento.

*Taller de Opinión es un proyecto de El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
joven. Las ideas expresadas por los columnistas del Taller de Opinión son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de El Colombiano, ni las universidades
e instituciones vinculadas con el proyecto.