Columnistas

ROBECOSAM

19 de abril de 2016

Hoy día, el mundo empresarial está hablando de dos palabras clave: Innovación y Sostenibilidad. Quiero referirme a una de ellas, sostenibilidad, debido a la crisis ambiental que sufrimos hace un par de semanas en la ciudad, situación que evidencia que no podemos seguir como vamos en materia ambiental. A pesar de que este momento crítico fue bien manejado por la Alcaldía y el Área Metropolitana, tomando medidas inmediatas, debemos reconocer que, si las lluvias no hubieran llegado, con gran probabilidad estaríamos en una crisis más aguda.

Considero que la crisis ambiental se sustenta, en gran medida, en la falta de cultura ciudadana. En este sentido basta mencionar que, según cifras de la cámara autopartista de la Andi, en Colombia se calcula que a no más del 35 % de las motos que circulan por el país se les realiza un buen mantenimiento técnico–mecánico, con los obvios resultados ambientales que esta situación conlleva para todos. Pero más allá de la falta de cultura está la corrupción. La semana pasada tomé un taxi y, hablando con el conductor sobre la contaminación que vivía la ciudad, me manifestó que en Medellín es muy fácil y rápido sacar la revisión técnico–mecánica por 20.000 pesos, sin ni siquiera llevar el carro o hacerlo revisar. No soy un experto en el tema, pero me imagino que cuando se expide el documento debe haber una trazabilidad o alguna prueba que quede en el sistema de los centros de diagnósticos y que permita verificar que el vehículo sí fue diagnosticado, sobre todo ahora que todo está en línea con el Runt ¿Será entonces que faltan más controles por parte de la autoridad? ¿Cómo es posible que las chimeneas andantes que vemos a menudo rodando por la ciudad tengan la revisión técnico–mecánica al día? Considero que las autoridades deben ser más contundentes en los operativos y en la inmovilización de estos vehículos.

Más allá, de esta problemática y entre tanta noticia mala en materia ambiental, siempre habrá quién dé ejemplo. Robecosam es uno de los índices de sostenibilidad más reputados en el mundo. Mide más de 2120 compañías globalmente con una rigurosidad notable. En el informe de 2016, solo aparecieron 23 empresas en toda Suramérica, 11 de Brasil, 1 de Chile y 11 de Colombia. Pero lo más impactante de esta buena noticia es que 9 empresas son de Antioquia. Nutresa, por ejemplo, es la segunda empresa más sostenible en su sector a nivel mundial, después de Unilever y por encima de la Suiza Nestlé y la americana Hershey. Cementos Argos es segunda, superando a la suiza Holcim. EPM número 3 en el mundo, Suramericana número 2 en su sector a nivel global, Bancolombia número 4 entre 128 bancos medidos en todo el mundo. En la lista también figuran en lugares importantes Ecopetrol, Celsia, Colombina, ISA e Isagén.

Qué importante sería que muchas empresas en Colombia siguieran estos ejemplos y cada vez más los ciudadanos nos orientemos a comprar productos de empresas que le juegan correctamente al medio ambiente. A quienes tenemos vehículos, a pensar en nuestros hijos y en nuestra ciudad. Nos estamos matando silenciosamente. El aire que respiramos y el agua que tomamos son de todos, no podemos dejar que, por poca responsabilidad social compartida, unos pocos quieran hacerle daño a la salud de Medellín y se salgan con la suya.

PD: Alcalde, de las ciclovías que se van a construir, ojalá piensen en El Poblado y transversales, aportan muchos vehículos al sistema, pero sin opciones de movilidad sostenible.