SOBRE CAMPESINOS Y GRANJEROS
Estación Tierra, en la que sucede de todo lo imaginable (inteligente y bárbaro), y por la que desfila o atropella desde gente que usa tierras fértiles para que sea pisada por el ganado o ponerle concreto encima, hasta otros que de unos riscos logran sacar legumbres y frutas, criar algunas reses y gallinas y hasta rotar algún espacio para que se recupere, porque la tierra es generosa (todo lo que tenemos proviene de ella, incluso nosotros) así la intentemos dañar del todo, le quitemos lo esencial y no se nos seque la lengua para dejarla sin aguas. Y si bien la generosidad de la tierra es hasta donde ella puede (no logra multiplicar el agua ni cambiar de piel como las serpientes), al menos se le puede ayudar para que vuelva a ser dadora. Y esta ayuda, que depende de la visión política, de la planificación debida y de la conciencia para crear país, tiene que centrarse en un objetivo claro: convertir los campesinos en granjeros y tener claro que ese sector primario de la economía es el que nos permite comer tres veces al día.
En los países desarrollados no existen campesinos sino granjeros. Allí no se desprecia a quienes trabajan la tierra sino que se los educa para que hagan de su trabajo (lo agropecuario) un elemento de subsistencia digna, a la par que, a partir de los excedentes de producción (que los da un uso debido de herramientas y abonos, agua y buen uso de terrenos), abastezcan mercados en términos de justo a tiempo y precios debidos, propicien la independencia alimentaria y logren nuevos métodos agrícolas para que haya país rentable. De aquí (de esa educación del granjero) que no haya desecho sino uso determinado y técnico de sobrantes que sirvan de cama para nuevos sembrados que alimenten el ganado, usando el estiércol de este para gas metano y así haya energía necesaria para la elaboración de nuevos productos.
Un granjero es un campesino de clase media, educado para crear lo que se llama la ciudad doméstica. Y en la diversidad de sus cultivos y uso de la tierra, en el desarrollo de sus pequeñas tecnologías y en la investigación in situ, protege el suelo y el ambiente, volviéndolo no solo más rentable sino seguro. Ya se sabe que los monocultivos agotan el Ph, propician plagas de un solo insecto (robustecido por el cultivo intensivo y cada vez más fuerte al plaguicida), disminuyen el empleo y destruyen la fauna y la flora necesarios para el equilibrio ambiental. Con la presencia del granjero, entonces, la tierra se robustece y el sector primario de la economía se vuelve importante para el país, como bien pasa en Uruguay, Estados Unidos, Alemania, Francia y hasta en Israel, donde el origen del país fueron los granjeros.
Acotación: cuando Francia se crea como Estado nacional, Napoleón Bonaparte les dio a los soldados que cumplían su servicio pequeñas granjas en la periferia del país. Ya los romanos hacían lo mismo con sus soldados jubilados, cuyas granjas fueron cantadas por Virgilio en sus Geórgicas. Simple: si hay campo debido, hay sentido nacional.