Columnistas

Todo un suplicio el viaje por la carretera de Medellín a La Pintada

Loading...
05 de octubre de 2016

Por Luis Hincapié

Es increíble que las autoridadez permanezcan indiferentes al drama que padecemos los usuarios de la carretera Medellín-La Pintada, por los constantes cierres que hacen eternos los viajes por esta vía que conduce al Eje Cafetero y al Occidente del país.

Es claro que el consorcio que realiza el mantenimiento requiere horas de cierre para adelantar los trabajos, pero se forman tacos interminables en cada frente de obra que afectan a personas que van a cumplir citas a Medellín o regresan a sus pueblos.

Para dar una idea, un viaje que debe tomar dos horas, hoy demanda cuatro y cinco, y regresos a municipios como Támesis, Valparaíso y Caramanta, que deben terminar a las ocho de la noche, muchas veces se prolongan hasta la media noche o más allá.

A veces a los contratistas se les hace ver que van personas enfermas a cumplir citas con especialistas y, pudiéndolo hacer en algunas pausas de las obras, no dan prioridad a estos vehículos. Por qué no revisan esa manera de restringir el paso cuando hemos visto que a los carros de algunas personas con influencia sí les permiten seguir.