un nuevo año y el estado bienestar
Por Adriana Cardona López
Todo lo vivido este año que pasó nos conlleva a reflexionar sobre la existencia o no de un Estado bienestar. La Democracia está atrapada en una alcantarilla, la sociedad tiene miedo a la responsabilidad; la gente prefiere guardar silencio desde el punto de vista político. Estamos atrapados en los derechos de las minorías. Nuestros dirigentes nos han robado, mentido, manipulado y un Estado que ha ocasionado en las leyes un deterioro total, violan, interpretan las leyes con un cinismo tal que para restablecer el horizonte de éstas se tendría que abocar por unos nuevos togados y así volver a confiar, algunos utilizan su drama para sacar provecho; una retórica maltrecha que llena sus expectativas y nosotros seguimos acolitando esta situación.
Las estrategias y alianzas políticas van y vienen, nuevos partidos políticos surgirán con el ánimo de que el opositor no llegue a conquistar sus deseos por cambiar los ideales y llegar al poder.
No es cuestión de esperar un Estado perfecto; pero sí digno, honesto, que el gasto público sea utilizado con transparencia, políticas fiscales prudentes y razonadas; aquel Estado que no utilice sus recursos ociosamente en pro de sus fines egocéntricos.
Pareciera que las próximas contiendas electorales podrían ser por sorteo pues la democracia y el ideal de un Estado Bienestar han perdido su rumbo.