Una deuda con De La Calle
Por Valentina Parada Lugo
Universidad Autónoma de Occidente
Facultad de Com. Social, 6° semestre valentina.parada@uao.edu.co
Olvidar lo que ya no compete y no afecta a la mayoría de la sociedad, ignorando la historia de lucha que hay detrás de las batallas ganadas, parece ser el peor mal de alzhéimer de miles de colombianos a quienes se les borró de la mente el pequeño gran paso por la paz que se jugó el que debería ser el verdadero y honorable ‘Gran Colombiano’: Humberto de la Calle Lombana.
Haber sacrificado seis años de su vida por las negociaciones con la guerrilla más poderosa de Latinoamérica, y haber contribuido a salvar al menos 3000 vidas del conflicto armado, parece no haber sido suficiente para los que el pasado 27 de mayo demostraron la peor faceta: la ingratitud. Desagradecimiento que para colmo de males, dejó con una deuda de más de 1500 millones de pesos al excandidato que “cogió el toro por los cuernos” en uno de los problemas más agobiantes del país.
“La derrota más macha que le hayan metido a un político” y el sinsabor de unas elecciones basadas en el miedo, fue el agridulce que quedó en la campaña y en cientos de personas que con solidaridad, decidieron unirse a #UnaVacaPorDeLaCalle para apoyar el millonario déficit en el que quedó Humberto, luego de que el país entero le haya dado la espalda.
Sin embargo, esta discusión es sobre el problema y no sobre la noble causa. Pues la derrota en las urnas no fue más que una radiografía sobre la mezquindad colectiva que se autocondonó la impagable deuda que tenemos todos los ciudadanos, con el que hizo posible las primeras elecciones sin las Farc en las últimas décadas.
La deuda que tenemos con uno de los pocos políticos que se salvan de la roñería y la politiquería que se ha apropiado de lo irrecuperable. El hombre honesto, leal a sus principios, que ha luchado por superar el individualismo masivo. El mismo que, a pesar de la desesperanzada Colombia, se la jugó en una contienda electoral sin esperar que el mismo Judas “liberal” lo apuñalara de frente.
Con usted, señor Humberto de la Calle, todos los colombianos tenemos una deuda impagable. Una que no suplirán ni 1.500 millones de pesos, sino más de 49 millones de gracias.
*Taller de Opinión es un proyecto de
El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
joven. Las ideas expresadas por los columnistas del Taller de Opinión son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de El Colombiano, ni las universidades
e instituciones vinculadas con el proyecto.