Una mejor Medellín
Por PIEDAD PATRICIA RESTREPO *
prestrepo@medellincomovamos.org
¿Qué hace que los habitantes de una ciudad estén satisfechos con ella como un lugar para vivir? Es una pregunta que tratamos de responder para Medellín desde 2006 cuando realizamos nuestra primera Encuesta de Percepción Ciudadana. Acabamos de presentar la décima tercera versión y realizamos un ejercicio para encontrar cuáles son los factores que más influencian esa satisfacción; en 2018, un 81 % de los ciudadanos estaban satisfechos con ella, sin cambios frente al 2017.
Dividimos los factores más influyentes en dos grupos. En el primero se incluyen elementos donde hay evaluaciones altas y tienen un alto impacto en la satisfacción con Medellín; estos son los pilares de la calidad de vida. Aquí están la educación de niños y jóvenes, que históricamente ha tenido altas valoraciones. No obstante, 2018 fue el año de menor valoración de la educación, explicado por una caída en la satisfacción con la oferta pública.
El barrio donde las personas viven es importante para su satisfacción con la ciudad, influenciado ampliamente por la percepción de seguridad en él. Asimismo, el estado de las vías y la satisfacción con el modo de transporte usado. Se destaca el aumento en la satisfacción con los buses en el último año, que podría explicarse por la adopción de las vías preferenciales y elementos de la modernización como el uso de la tarjeta cívica.
El servicio de gas domiciliario sigue siendo el más valorado, por tanto, se debe proseguir con su masificación. La alta valoración de la oferta deportiva y recreativa es otro bastión de la calidad de vida; entre más cercana, mejor. No pasa así con la cultura, donde un importante porcentaje de ciudadanos no acceden a ella en ninguna de sus manifestaciones.
En la ciudad también hay un alto reconocimiento y favorabilidad hacia el alcalde y el Concejo, ambos elementos fundamentales para la gobernanza.
En el segundo grupo tenemos los factores que no están tan bien evaluados, pero que son estratégicos para mejorar la satisfacción con Medellín como un lugar para vivir. En el centro de las prioridades están las condiciones económicas presentes y futuras de Medellín, así que es fundamental mejorar las oportunidades de empleo y emprendimiento; esta ha sido una prioridad desde 2006 y prosigue en la actualidad.
También es importante lograr un espacio público más accesible: cercano y de calidad, donde se destaquen los parques y zonas verdes. No menos importante es sumar a la alta valoración al alcalde, la mejora en la gestión de los recursos públicos invertidos, que implica generar mayor impacto -más recursos, más eficiencia- principalmente en los temas que ocupan el centro de la agenda individual y colectiva de la ciudad: salud, empleo y educación.
Merecen especial atención la salud y el medio ambiente. En el caso de la primera, la cobertura y el acceso son altos, pero no la valoración del servicio de salud recibido, estancado desde 2009, mientras los tiempos de espera para consulta externa han aumentado. Es menor la satisfacción para el régimen subsidiado frente al contributivo y para los estratos bajos y medios frente a los altos. En consecuencia, trabajar para mejorar la calidad del servicio ofrecido debe ser una prioridad para la ciudad.
En el caso del segundo, el aumento significativo en el uso de las bolsas no plásticas es un indicio de que optar por impuestos para cambiar comportamientos que afectan negativamente el ambiente es una estrategia necesaria y efectiva. Urge implementar este tipo de estrategias para otros problemas como la contaminación del aire que, de nuevo, mostró la más alta insatisfacción entre los distintos aspectos ambientales en la ciudad.
*Directora de Medellín Cómo Vamos.