Una noche más y ya...
¿Aló?: Hace unos años, en un silencio escénico del Circo del Sol, sonó un celular. Se escuchó con tanta fuerza que los payasos que iniciaban su show, se quedaron paralizados mirando las graderías donde el espectador con el aparato en el oído, despachaba a otro sin saber que había detenido la presentación. Ayer, el conocido director de orquesta William Christie decidió parar la ejecución del Mesías de Haendel cuando sonó el teléfono de un espectador a quien echó con un “Go out”. A otros que tosían los regañó porque “se trata de una obra bella que requiere concentración”. Aunque es cierta la necesidad de respetar espacios, hay un elemento con el que hay que convivir: para algunos, el celular ya es un órgano del cuerpo y a todos no les parece sexy la desconexión. Incluso científicos tan brillantes como Carlos López Otín dicen que en unos 100 años, los humanos nacerán con ojos más grandes y dedos más estilizados para adaptarse a los teclados. Si esto es así, el regaño no es el camino para ganar la atención de los mayores. Educar públicos, emocionar audiencias para convencerlas y generar contenidos que satisfagan ese apetito creciente por lo visual son desafíos.
Operación limpieza: Quienes están cerca de niños lo saben bien: es una tarea desafiante lograr que recojan su desorden o que limpien los efectos de su eléctrica existencia. Encuentran disculpas para no hacerlo o van por ahí como una ráfaga continua de desechos. En ciudades como Medellín donde muchas de las casas y lugares tienen empleadas de limpieza, esta labor es más compleja porque grandes y pequeños creen equivocadamente que parte del éxito en la vida es no encargarse de esos menesteres. En esta época de apetito por el consumo y paseos que dejan cerros de basura, recoger, generar menos desechos y enseñarle a los niños a colaborar en la casa con labores menores de limpieza puede tener un impacto en el ambiente. Si grandes y pequeños recogemos en los lugares donde estamos a diario, es probable que repitamos ese comportamiento afuera, en parques o esquinas, en cualquier parte de la tierra, la casa de todos.
Juntoshastadespués: Esta semana y por invitación de la periodista Ana Cristina Restrepo, varias personas estuvimos en la cabina de Bluradio Medellín hablando de celebraciones diferentes a la Navidad. Musulmanes, judíos e indígenas nos escuchamos con respeto fuera y dentro de la cabina. Esta noche del 24 de diciembre coinciden por primera vez en varios años la celebración judía de Jánuca y Navidad. Serán muchos los judíos y cristianos que se juntarán y celebrarán cada uno su fiesta. Igual ocurrirá a cristianos y musulmanes con sus amigos o familiares que esperan la Navidad. Para el escritor israelí Etgar Keret, el músculo más débil del cuerpo es la empatía, entendida como esa capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos. Este se ejercita leyendo, con buen humor y estando con personas de orígenes o culturas diferentes. Ojalá que ese deseo de creer en la bondad que se vive esta noche se extienda más.