Columnistas

¿Una nueva Guerra Fría?

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06 de noviembre de 2018

Por DAVID GONZÁLEZ ESCOBAR
Universidad EAFIT
Fac. de Ing. Matemática, 4° semestre
davidgonzalezescobar@gmail.com

Mientras la opinión pública estadounidense se enfocaba en cubrir las acusaciones de abuso sexual contra Kavanaugh y su posterior posesión como juez de la Corte Suprema, Mike Pence, vicepresidente de EE. UU., daba un discurso ante el Hudson Institute que podría definir el nuevo rumbo de las relaciones entre China y Estados Unidos.

El tono del discurso de Pence, asemejando las intervenciones de Reagan refiriéndose a la URSS, demarca una agresiva postura del gobierno estadounidense hacia China que se venía gestando en varios hechos que han generado tensiones entre las potencias: controversias por temas de propiedad intelectual y sospechas de intervención de China en asuntos internos de gobiernos de occidente; disputas territoriales por el Mar de la China Meridonial; competencia por dominio en temas de innovación, sobre todo en lo que respecta a Inteligencia Artificial; ambiciones de China por expandir su influencia, demostrado en su plan de infraestructura “One Belt, One Road Initiative” y, las más sonada de todas, la imposición de aranceles comerciales entre ambos países.

Desde que a finales de los setenta, durante el gobierno de Den Xiaoping, se revivieron las relaciones entre los dos países, sus gobiernos habían tenido unas relaciones relativamente amenas, marcadas por sus vínculos comerciales durante el renacer sin precedentes de la economía China. A pesar de esporádicas disputas, sobre todo en temas de comercio y sobre derechos humanos, los gobiernos de Washington y Beijing supieron coexistir pacíficamente durante el final de siglo XX y principios de este, cooperando en temas de interés mutuo como, por poner un ejemplo reciente, cómo manejar las realciones con Corea del Norte.

Sin embargo, ahora que China representa una verdadera amenaza para la hegemonía de Estados Unidos como superpotencia, haciendo uso de un sistema político totalmente opuesto al que dice promulgar Washington, las condiciones parecen estar cambiando.

Aunque la interdependencia económica y política entre las dos naciones probablemente evitará que sus discordias escalen hasta un punto riesgoso para la estabilidad mundial, al menos en un futuro cercano, el término “Guerra Fría” vuelve a aparecer en las portadas de los diarios más emblemáticos de EE. UU., lo que no debería ser un símbolo de tranquilidad para nadie.

*Taller de Opinión es un proyecto de El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
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