¿Uribe, el hombre que bloquea la paz?
En un artículo editorial de su edición del viernes 14 de octubre, The New York Times, uno de los diarios más influyentes del mundo, calificó al expresidente Álvaro Uribe Vélez como “el principal obstáculo” para terminar la guerra de más de 50 años que se libra en Colombia, debido a la férrea oposición suya y de su partido, el Centro Democrático, a los acuerdos de paz que se firmaron en La Habana.
El artículo, titulado “El hombre que bloquea la paz en Colombia”, dice que es justo reconocer al expresidente su esfuerzo para establecer las bases de las negociaciones de paz con los grupos guerrilleros luego de la gigantesca ofensiva que adelantó contra los insurgentes durante sus ocho años de gobierno. Esta los debilitó y los llevó luego a aceptar las negociaciones durante el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.
Sin embargo, sostiene que Uribe puede arruinar su legado de paz al hacer una serie de demandas poco realistas y poco viables al acuerdo firmado entre el Gobierno y las Farc, entre ellas la eliminación del sistema de justicia transicional, que contempla la creación de un tribunal especial para juzgar a los responsables de los crímenes cometidos durante el conflicto, y que es uno de los pilares básicos del acuerdo.
“Si el Señor Uribe tiene una idea mejor que sea viable, se debe enviar una delegación a La Habana, donde los líderes de las Farc se hallan actualmente, para buscar acuerdos sobre sus objeciones a la justicia transicional y a la participación política. Si todas las partes están dispuestas a negociar de buena fe, un acuerdo de paz final podría ser alcanzado antes de que finalice el año”.
“No es demasiado tarde para que el señor Uribe, que sigue siendo popular entre muchos colombianos, empiece a comportarse como un hombre de estado en lugar de un saboteador. Las decisiones que tome en las próximas semanas también pueden determinar si el acuerdo de paz de su sucesor, Juan Manuel Santos, logrado con el grupo guerrillero más grande del país, va a poner fin al derramamiento de sangre o va a ser otra oportunidad perdida”, dijo el periódico.
The New York Times aseguró que los votantes colombianos rechazaron a principios de este mes el acuerdo de paz por una diferencia mínima de votos, “dejándose llevar por una campaña excesiva y engañosa dirigida por Uribe”.
“Él y sus aliados acusaron a Santos de ofrecer amnistía general a los criminales de guerra de las Farc. También afirmaron, sin pruebas, que el acuerdo perjudicaría al sector privado. El político que dirigió la campaña del No, Juan Carlos Vélez, incluso admitió en una entrevista que se habían abstenido de explicar el contenido del acuerdo y en su lugar se habían centrado en propagar un mensaje de indignación”.
El periódico pidió a Uribe desempeñar un papel constructivo en la búsqueda de la paz, sobre todo ahora que el Gobierno se prepara para iniciar formalmente las conversaciones de paz con el Ejército de Liberación Nacional, ELN, el segundo mayor grupo rebelde del país.
The New York Times advirtió que si las diferencias se prolongan más allá de este año, es muy probable que se debilite el compromiso de muchos países de enviar ayuda internacional con el propósito de apoyar los proyectos contemplados en el acuerdo.
“Mientras que el gobierno de Santos y las Farc están comprometidos con la observación de un alto al fuego que se ha mantenido durante más de un año, nuevos brotes de violencia pueden ser muy probables cuanto más tiempo dure el callejón sin salida al acuerdo”, dijo finalmente el periódico. “Un retorno a la guerra, que no puede ser descartado, sería catastrófico. Si eso llegara a suceder, el señor Uribe sería el principal culpable”.