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21 de octubre de 2017

Amable lector. En un país en paz, es difícil encontrar algún tema de interés y mucho más cuando se tienen tres reformas tributarias y la UGPP que las supera.

No importan los años si aún se tiene capacidad de seguir soñando. Quisiera ser el dueño, por un día, del teatro Metropolitano de Medellín, para invitar a hombres y mujeres que por los años 50 eran jóvenes.

En las preciosas páginas escritas por Jaime Jaramillo Panesso, en el libro “Medellín, Pasión Tanguera”, cuenta una bella anécdota. En el año 1935, poco antes de su muerte, estuvo en Medellín Carlos Gardel. En el Hotel Europa escuchó cantar a un joven, casi un niño, (Carlos Julio Ramírez). Lo llamó y le dijo: pibe, tú con esa voz no debes estar acá.

Años después el gran barítono colombiano oyó cantar en Puerto Rico a Plácido Domingo. Lo llamó y le dijo: tú con esa voz debes irte a los Estados Unidos.

La vida de los seres humanos es un libro de muchas páginas. Unas son pasajes felices que con frecuencia terminan en una gran tristeza. Por fortuna, después de un sufrimiento casi siempre retorna la sonrisa. Cuando se ha recorrido un largo trecho y regresamos a los lugares de antaño, todo cambió. Sin embargo, hay algo que permanece igual: las canciones que escuchamos en los primeros años.

Alfredo Le Pera escribió “Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida/ Tengo miedo de las noches que pobladas de recuerdo, encadenan mi soñar/, pero el viajero que huye tarde o temprano detiene su andar y aunque el olvido que todo destruye haya matado mi vieja ilusión/, guardo escondido una esperanza humilde que es toda la fortuna de mi corazón/, volver con la frente marchita...”.

En calidad de dueño temporal del teatro daré las órdenes para proyectar con el mejor sonido posible el siguiente programa: Alfonso Ortiz Tirado (Clavel del Aire, Lamento Borincano, Musme, Te quiero dijiste y Cabellera blanca). Jorge Negrete (Juan Charrasqueado, Allá en el Rancho Grande, Amor con amor se paga y Paloma querida). Sarita Montiel (Fumando espero, El relicario, Quizá, quizá, quizá, Bésame mucho). Carlos Julio Ramírez (Júrame, Cicatrices, Nostalgia y Perfidia). Carlos Gardel (Caminito, Volvió una noche, El día que me quieras, Mi Buenos Aires querido, Por una Cabeza y Volver).

En este evento solo se admiten mayores de 65 años. Las personas menores deben ir en compañía de sus padres. Haré lo posible para que los hospitales Pablo Tobón Uribe y San Vicente de Paul, faciliten los últimos auxilios a quienes lo requieran.

Al escuchar estas canciones, muchos en silencio, evocarán momentos donde se confunden la alegría y la tristeza, sin que sea fácil separar estos sentimientos. Quizá una lágrima ayude a interpretarlos.