WATSON Y EL FUTURO DE LA SALUD
Por FEDERICO MARTÍNEZ
Gerente General de IBM Colombia
En las últimas décadas se han potenciado avances que impulsan una verdadera revolución en el sector salud. Estudios, investigaciones y descubrimientos ya no son los únicos adelantos que se presentan en esta materia. Salvar vidas, fin primordial en este sector, también depende en la actualidad de las decisiones que se toman, y es el conocimiento que dan los datos el que puede ayudar a los médicos a tomar decisiones más acertadas.
La digitalización de las interacciones entre pacientes y hospitales, registros médicos, reportes de investigación e incluso la telemática, ha hecho que crezca la cantidad de datos en los sistemas de salud. Los estudios demuestran que la data en este sector se duplica cada 24 meses, sin embargo, 8 de cada 10 datos son inservibles al ser procesados con sistemas de cómputo convencionales.
Según el libro “Big Data” de Bernard Marr, cada día se generan más de 2.5 quintillones de datos, pero el 80 % son no estructurados. Las herramientas de cómputo tradicionales pueden almacenar esos datos –desde comentarios en redes sociales, hasta imágenes obtenidas de un MRI en un hospital– pero se requiere de una nueva generación de sistemas para realizar procesos analíticos que produzcan información valiosa y accionable que ayude a los médicos a hacer mejores diagnósticos, formular mejores tratamientos y a la larga salvar vidas.
Es allí donde los desarrollos tecnológicos que incorporan algoritmos de aprendizaje de máquinas, razonamiento profundo y procesamiento de lenguaje natural dan vida a lo que se conoce como la era de la computación cognitiva que IBM lidera con Watson. Esta plataforma, que representa la evolución de la Inteligencia Artificial, plantea un nuevo paradigma, ya que es capaz de comprender el mundo igual que lo hacen los humanos: a través de los sentidos, el aprendizaje y la experiencia.
No se trata de reemplazar a los médicos. En el ámbito de salud, una máquina de estas características puede ayudar al médico a procesar incontables investigaciones para encontrar insumos útiles, a gran velocidad, y así elegir el tratamiento ideal.
En la práctica, la evolución de esas tecnologías podría modificar los sistemas de atención, al pasar de un modelo reactivo de manejo de usuarios enfermos, hacia un modelo de prevención, capaz de analizar la información de los pacientes, entornos, comportamientos y predisposiciones genéticas. Recientemente, médicos de la Universidad de Tokio informaron que Watson diagnosticó una extraña forma de Leucemia a una mujer de 60 años que había sido diagnosticada erróneamente meses atrás. Watson tomó 10 minutos para comparar los cambios genéticos del paciente con una base de datos de 20 millones de registros de investigaciones y entregó un diagnóstico preciso para un tratamiento adecuado.
El futuro de la salud está relacionado con el individuo. Con el rápido aumento de dispositivos de hábitos saludables y médicos conectados, implantes y otros sensores que recopilan información en tiempo real. Y, claro, con supercomputadoras capaces de comprender la Data rápidamente para asistir a los profesionales en beneficio de la salud humana.