Y otra vez la preguntica
Por J. Sebastián Mejía
Universidad de Antioquia
Instituto de filosofía, 8° Semestre
Jsebastian.mejia@outlook.com
¿Entonces, usted de qué va a vivir? ¿Vas a vivir de la lectura? Con estas preguntas, mi hermano, por enésima vez, intenta socavar mi carrera. A diferencia de mi hermano, yo no estudio una carrera que da “plata”. Yo estudio una carrera, por decirlo así, más “poética” o más “bohemia”: estudio filosofía, pero no en la UPB, sino en la U. de A.
Los cuestionamientos de mi hermano revelan una idea extendida en las sociedades latinoamericanas: “las artes y humanidades no sirven para nada”. En países tecnológicamente subdesarrollados como el nuestro la demanda laboral exige la formación de ingenieros, administradores, pilotos aeronáuticos y auxiliares contables. Las carreras como la filosofía y la filología hispánica tienen poca o nula demanda en el mercado laboral. ¡Y puede ser cierto! Pocas empresas necesitan de la “contemplación filosófica” o del “análisis etimológico” para incrementar sus finanzas.
Pero, el problema no es ni siquiera de Medellín ni de Colombia. Al parecer, el mercado global ha seguido las directrices de una industrialización depravada en la cual las artes y las humanidades no tienen cabida. Ahora, el componente humano es superfluo, ya que lo que importa a las empresas es posicionarse en un buen puesto en la feroz competencia del mercado.
Sin embargo, no es vano el aporte de las artes y las humanidades. La formación en estas carreras es imprescindible para la construcción del pensamiento crítico y la reflexión. Por decirlo de alguna forma, “la cultura nos humaniza”. Pero, no estoy tratando de persuadirlos de que estudien filosofía ¡Advertencia: puede ser aburrido!, lo que estoy tratando es indicar la importancia que tiene esta carrera, para el mejoramiento de los individuos y las sociedades.
Por eso que pienso que las humanidades y artes no deberían verse como una simple área complementaria. Deberían ocupar un lugar privilegiado en los pénsum de carreras como la ingeniería, la administración, la aviación y la contaduría. ¡Basta ya! de profesionales inhumanos que solo piensan en su propio bienestar. Lo que necesitamos es la formación de profesionales íntegros y comprometidos... Después de esto, si mi hermano me vuelve a preguntar de qué voy a vivir, con orgullo le diré que “viviré de la lectura”.
*Taller de Opinión es un proyecto de
El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
joven. Las ideas expresadas por los columnistas del Taller de Opinión son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de El Colombiano, ni las universidades
e instituciones vinculadas con el proyecto.