YA TOCAMOS FONDO
Amable lector. La semana anterior, como de costumbre, visité a la tía Jesusita. Luego de preguntarle cómo estaba me dijo que había leído el libro escrito por la periodista Vicky Dávila, titulado “En honor a la verdad”. Agregó que al margen de la simpatía que se tenga o no sobre ella y si debió o no publicar el video, son páginas que invitan a reflexionar sobre el repugnante comportamiento de los altos mandos de la Policía Nacional.
Le pedí que me hiciera un resumen. Ella, que conserva fresca la memoria, dijo lo siguiente: Desde hace algunos años, oficiales de la Policía Nacional, entre otros el general Palomino, propiciaban que los jóvenes que ingresaban a esa entidad, a cambio de sexo, se les concedían favores. Se menciona en este libro al exsenador Carlos Ferro, que ocupaba el cargo de viceministro del Interior, y que tan pronto se hizo pública esta situación presentó su renuncia.
Las personas que integran tan escandalosa conducta se denominan la “Comunidad del anillo”. Sobre los hechos narrados, muchos quisieran que no fueran ciertos. Sin embargo, son tan numerosos, que es difícil que una persona sensata los pase inadvertidos, tal como lo hicieron el presidente Santos y su ministro de Defensa.
Con la tía estaba Luis, un vecino que siempre me ha parecido, no solo culto sino de buen criterio. Según él, nuestro presidente no se ha caracterizado por ser un hombre prudente y mucho menos imparcial. Por el contrario, pocos mandatarios han obrado con tanta saña contra las personas que no son de su afecto.
Para investigar los graves hechos señalados en la policía, curiosamente el presidente nombró una comisión de tres civiles. Uno de ellos el doctor Jorge Hernán Cárdenas, hermano del ministro de Hacienda y beneficiario de un jugoso contrato con la Policía Nacional. Cuando la periodista le informó al presidente que ella y su familia estaban siendo chuzados, en tono enérgico le respondió que en su gobierno no se chuzaba a nadie.
Vale la pena recordar que con los funcionarios del gobierno anterior, que de alguna manera hicieron uso de este procedimiento, ha sido implacable y a todos los tiene privados de la libertad.
Luis continuó hablando. Tampoco es posible pasar por alto el incremento patrimonial del general Palomino, ni la forma fácil como adquirió algunos bienes. Cuando ocupó el cargo de comandante nacional de transporte, invirtió dinero en varios vehículos de carga, algo que riñe con los más elementales principios éticos. Nadie le censuró ni lo uno ni lo otro.
Epílogo: Si para el presidente Santos, su ministro de Defensa y otros altos funcionarios, poco o nada les preocupan estas denuncias. Y de otra parte, si quienes tienen la vocería de los sectores privados, permanecen callados, este país ya perdió la vergüenza. Pronto se firmará la paz, con el aval de la justicia transicional que es la antítesis de la justicia.