Propiedades

Los colores del año 2027 propuestos por Pintuco invitan a renovar el hogar desde la sencillez y el bienestar

Guiada por el Verde Betula y tres paletas complementarias, la nueva apuesta cromática de la marca responde a las dinámicas sociales del momento para transformar la vivienda en un entorno de paz, calidez y pausa frente a la rutina.

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hace 10 minutos

El entorno cotidiano se ha visto expuesto en los últimos años a una aceleración constante. Entre la hiperconexión digital, las jornadas de trabajo híbrido y la saturación de información, la relación con los espacios privados ha atravesado un giro progresivo. La vivienda ya no cumple únicamente la función de resguardo, sino que se transforma en un espacio de equilibrio emocional y desconexión consciente.

Bajo este diagnóstico, Pintuco presentó las tendencias cromáticas que marcarán la pauta en el diseño de interiores para el próximo ciclo. Con el Verde Betula proyectado como el Color del Año 2027, la propuesta articula tres paletas pensadas para intervenir la atmósfera de las viviendas sin necesidad de grandes reformas ni presupuestos elevados.

Tres detonantes sociales que guiaron la elección

Detrás de la selección de este tono salvia suave no hay un capricho estético, sino un trabajo de investigación conductual y cultural desarrollado con dos años de antelación por analistas en los cinco continentes.

Jesús Antonio Márquez, gerente de sistemas de color, colorantes, comunicación de color y tendencias en Pintuco, explicó que la compañía investiga “todo lo que tiene que ver con color, con tendencias culturales, económicas, políticas de diseño” para comprender “qué es lo que está motivando o moviendo a las personas”.

A partir de este análisis global, el estudio identificó tres estados de ánimo o necesidades colectivas:

1. La urgencia del contacto presencial: a pesar de la inmediatez que ofrecen las plataformas digitales, crece el deseo por retomar los encuentros cara a cara. “Si bien eso es chévere, es positivo y nos genera una sensación linda, siempre nos hace falta esa conexión presencial. Esa necesidad de la conexión humana es algo que no hemos perdido y encontramos que en muchas culturas del mundo se está volviendo cada vez más relevante”, destacó Márquez.

2. El impulso de soltar y simplificar: se observa una inclinación constante por despojarse de cargas innecesarias para volcar la atención hacia lo esencial. Como precisa el vocero, el concepto central apunta a “soltar esas cosas que parecen importantes, pero no lo son. No es lo básico, no es vivir con lo mínimo, no es lo elemental, sino las cosas que son esenciales para nosotros: estar con la familia en la tarde o ver un atardecer”.

3. La búsqueda de refugios optimistas: frente a un entorno marcado por la tensión y el extremismo, las personas demandan espacios que transmitan tranquilidad. “Esas cosas que nos abruman un poco a nivel global hacen que queramos sentir otra vez ese optimismo de las cosas buenas, de las cosas sencillas, y que nos lleven un poquito a esa vida más tranquila en nuestras casas”, agregó.

Es en la intersección de estas tres necesidades donde se sitúa el Verde Betula. Su matiz fresco y neutro le permite actuar como puente cromático entre composiciones cálidas, frías y pasteles. “Es un verde neutro, no tan oscuro pero tampoco tan pastel, que se puede acomodar muy bien en el sentimiento optimista, en el sentimiento para dejar ir porque también es un tono algo frío, y en la búsqueda de la calidez humana porque tiene una buena combinación con los terracota”, enfatizó Márquez.

Tres paletas para responder a la intención de cada área

La colección agrupa nueve tonalidades por cada paleta, diseñadas para responder al propósito específico de cada área del hogar:

1. Para estar cerca: dominada por matices terrosos, arcillas, terracotas y ocres, busca reforzar la calidez en los puntos de encuentro del hogar, como la sala de estar o el comedor. “Es la que te busca conectar de nuevo con otras personas y reconectar con el contacto humano”, señaló el gerente de Color.

2. Para dejar ir: compuesta por tonos neutros, grises y azules sutiles, promueve una estética limpia que favorece la pausa mental. Se recomienda para habitaciones o zonas donde se busca descanso: “Es donde te desconectas, donde te relajas, con colores fríos, frescos y pasteles”.

3. Para la atracción: a través de la combinación de rosas suaves y acentos cálidos, esta selección busca dinamizar la luz natural e incentivar la creatividad en espacios de trabajo o lectura. Un recurso accesible para transformar el ambiente.

Frente a la idea convencional de que renovar la vivienda exige obras civiles o inversiones significativas, la propuesta de la marca apunta a la practicidad. “Es una invitación a que las personas se den cuenta cómo con únicamente el color y apenas con un cuarto de galón, que cuesta 40.000 pesos y con el cual pinto una pared, pueden cambiar completamente la sensación de un ambiente”, concluyó Jesús Antonio Márquez.