Maltrato animal que explota
La alborada con la que se recibe diciembre, tiene opositores que, en redes, luchan para defender a las mascotas y poder romper con un pasado.
Editora de la unidad de Interacción
Perros, gatos y pájaros tienen voz por estos días entre usuarios de redes sociales en Medellín. La compasión de los ciudadanos por lo que sufren las mascotas en la alborada de diciembre los hizo visibles.
Taquicardia, temblores, falta de aire, náuseas, aturdimiento, pérdida de control, miedo y ataques cardiacos que los llevan a la muerte son los efectos más comunes en los animales, por esto, la comunidad, sectores educativos, defensores de los animales, algunas organizaciones y la misma Alcaldía han alzado la voz contra una práctica que tiene orígenes turbios.
Los analistas coinciden en que, antes del año 2003, la llegada de la Navidad se celebraba en Medellín el 7 de diciembre, el “día de las velitas”.
Si bien había uso de pólvora y entre las familias antioqueñas ha sido tradicional elevar globos o tirar voladores, su uso aturdidor para recibir la época decembrina, se remite a un hecho: la desmovilización del bloque paramilitar Cacique Nutibara que se dio el 25 de noviembre de 2003.
Según Fernando Quijano, director de Corpades, la quema de pólvora se continuó haciendo cada año hasta 2007 para demostrar el poder que seguía teniendo Diego Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’, como líder del grupo delincuencial, en diferentes comunas de la ciudad.
Luego, según Quijano, han sido otras demostraciones de poder: de La Oficina hasta 2010, luego de “Los Urabeños” en 2012 y la celebración del “Pacto del Fusil” en 2013.
“La alborada es una situación que genera incomodidad a la comunidad y a todos los animales que habitan en los sectores aledaños. Cada vez más hemos entendido que es problemática”, dice Luis Alfonso Yepes, periodista que participa en esta campaña desde sus redes.
“Es importante que el ciudadano mismo rechace la alborada porque tiene un componente cultural delictivo. Además, tiene impacto sobre el medio ambiente, los ciudadanos y los niños que están en el entorno”, expresa el alcalde Aníbal Gaviria, quien lidera la campaña “No a la alborada”..