Para antes de votar: desintoxíquese de tanta información con esta herramienta
Esta plataforma web gratuita le permite desintoxicarse frente a la desinformación. ¿Se atreve a hacer el diagnóstico?
Periodista. Hago preguntas para entender la realidad. Curioso, muy curioso. Creo en el poder de las historias para intentar comprender la vida.
La desinformación es un fenómeno real, y lo confirman los datos: el 60 % de votantes activos en Colombia reportaron haber creído en noticias falsas a las que fueron expuestos, según un estudio de Cifras y Conceptos de 2019.
Aunque son pocas las investigaciones que se adelantan sobre el impacto de la desinformación, lo que sí se sabe es que el 67 % de colombianos usan Facebook para consumir y compartir noticias, y el 45 % lo hacen a través de WhatsApp, indicó el informe de Digital News Report.
A raíz de este panorama, en agosto del año pasado, DIP (Detox Information Project), un proyecto de alfabetización digital e informativa que usa las ciencias del comportamiento, la comunicación y la tecnología, realizó una investigación con alrededor de 1.000 personas en el país para medir los factores que hacen que los ciudadanos estén más expuestas a las noticias falsas.
En este estudio se encontró que cuatro son las características que hacen que las personas en Colombia sean más vulnerables a la desinformación: deshumanización (reconocer al otro), percepción de discriminación (sentirse discriminado), intolerancia a la ambigüedad (radicales en sus posturas) y desconfianza en otros (no llegan a acuerdos).
Con base en los resultados, DIP lanzó este miércoles una plataforma web gratuita (www.somosdip.com/herramienta) que le ayudará a los colombianos a incrementar la empatía, reducir la polarización y evitar el riesgo de caer en las noticias falsas.
¿Cómo funciona DIP?
Beatriz Helena Vallejo, directora ejecutiva de DIP, explicó que en este ejercicio los usuarios se encuentran con cuatro test: cada cuestionario tiene entre cinco y diez preguntas, que se tardan en responder máximo un minuto.
El resultado que arroja (puntaje alto, medio o bajo) indica qué tipo de vulnerabilidad presenta la persona, qué significa y qué puede hacer para mejorar. Es decir, le indica cómo está en cada una de las características que hallaron en la investigación y lo compara con otros ciudadanos.
“Esta es una metodología innovadora en la manera en como se aborda el problema de la desinformación, va más allá de indicar si es falso o verdadero, o claves para identificar los datos, nosotros vamos un paso atrás, es decir, antes de que gente lea y confíe en la noticia, se crea la barrera para que esté más alerta, es como una vacuna contra la desinformación”.
Y esto no es todo. Cada uno de los test está acompañado de un video que evidencia cómo cada problemática funciona con otros colombianos: se trata de una serie de experimentos sociales en los que participaron ciudadanos con distintas posturas ideológicas. “Les hicimos preguntas relacionadas con estos temas para evidenciar cómo a través de la interacción y el ver al otro todo se cae, se ve la transformación de las personas”.
Por estos días electorales la plataforma es relevante, dice Vallejo, porque puede ayudar a los votantes a tomar decisiones más informadas y más reales a sus convicciones propias. En otras palabras, que lleguen al cubículo con menos sesgos y juicios.
Por su parte, Jaime Unda, investigador en DIP, manifestó que con la herramienta también pretenden que los usuarios generen una especie de mecanismo de defensa automático frente a esas variables. “Básicamente lo que estamos haciendo es generar una barrera psicológica que los protege mucho más sobre la desinformación”.
Para el experto es importante desintoxicarse de tanta información que ronda las redes sociales porque las decisiones (por quién votar o qué comprar, por ejemplo) se toman basadas en los argumentos que se construyen a partir de las noticias que se consumen.
“Si esa información está intoxicada, las decisiones estarán sucias y se toman por razones inadecuadas, una de las características que tiene la desinformación es que apela a la emocionalidad y no a la razón”, concluyó Jaime Unda.