Con chips se puede saber cuándo una vaca está en celo
El Internet de los alimentos conoce a los animales y mejora los procesos de producción.
Periodista de la Universidad de Antioquia. Interesado en temas de tecnología y cultura. Disfruto del cine y la música.
Se llama Celotor. Consiste en un módem con una Sim Card puesta en un toro probador con un lector de Rfid (un sistema que recupera y almacena datos). A las vacas, por su lado, se les pone un TAG de Rfid. Cuando el toro las monta, un mensaje de texto es enviado al inseminador para que esté alerta del proceso reproductivo. Esta tecnología ha permitido que se detecten el doble de celos de las vacas de una hacienda, duplicando, a su vez, las probabilidades de fecundación.
Las tarjetas Sim también están siendo usadas para salvar las abejas, mejorar la calidad de la leche y controlar el crecimiento de las lechugas. Todo es parte de una revolución conocida como el Internet de los Alimentos (Internet of food), una de las estrategias para aumentar la calidad y la cantidad de alimentos para los próximos años.
The Guardian publicó en agosto un artículo llamado El Internet de la Comida, en el que afirma: “para la producción de alimentos, el Internet tiene sentido. No sólo tiene el potencial de reducir los costos y aumentar la producción de alimentos –en un informe de Beecham Research se predice que el uso de técnicas de IO para la agricultura podría aumentar la producción en un 70% en 2050–, pero el uso de sensores también puede mejorar el bienestar de los animales y reducir el uso de recursos como el agua”.
De hecho, José Luis Gómez, director de valor agregado de Claro, comenta que compañías colombianas que pertenecen al sector lechero ya han venido implementando este tipo de tecnología de la mano de operadores. Por medio de aplicativos monitorean la productividad del ganado, rastrean la materia prima hasta los sitios de producción, controlan la cantidad de leche y su temperatura y los pagos a los proveedores.
Máquina a Máquina
Al igual que otras industrias que utilizan materia prima, elementos, productos, procesos y equipos que pueden beneficiarse de un monitoreo continuo y personalizado, el seguimiento que se hace es solo una parte de la oferta general de las soluciones máquina a máquina (M2M) en cualquier industria, es decir, de intercambio de información entre dos dispositivos.
Carlos Romero, de desarrollo de negocio e innovación para Latinoamérica de Gemalto, comenta que para la industria procesadora de alimentos las soluciones pueden cubrir diferentes aspectos, “desde la producción de la materia prima, monitoreando de forma remota las condiciones de campos de cultivo, el clima, uso del agua y condiciones del suelo, o para el ganado, el estado de su salud, rastreo hasta los sitios de producción, monitoreo de cada equipo y de las condiciones de procesado hasta su distribución final”.
También ofrece soluciones de rastreo cuando son transportadas y, al mismo tiempo, monitorea condiciones como la temperatura y la humedad hasta que lleguen a su punto final de distribución o almacenamiento donde, inclusive, se puede seguir llevando el mismo control para brindar productos óptimos. La leche o la carne, por ejemplo, siempre estarán a la temperatura ideal para mantenerse en buenas condiciones.
La tecnología M2M permite quitar cables y poner sensores en lugares remotos para hacerle seguimiento, así esté en movimiento. Hoy muchos de estos pasos y controles se hacen de forma manual o asistida.
“La cobertura de las redes inalámbricas hace posible esta ubicuidad y las arquitecturas actuales de procesamiento y el modelo de nube permiten escalar soluciones con un costo adecuado”, dice Romero.
El caso de las abejas
Marla Spivak, profesora de apicultura de la Universidad de Minnesota, dirige el proyecto MiteNot, que busca salvar a las abejas. Para esta labor están usando la conectividad celular a través de un módulo M2M de Gemalto y el software de la compañía de tecnología agrícola Eltopia, y de ese modo evitar el Trastorno de Colapso de Colonias (CCD por sus siglas en inglés), una alarmante causa de la disminución de la población de las abejas.
Para combatir ácaros sin pesticidas usan el calor, y el módulo m2M y sus sensores monitorean la temperatura de la colmena para saber cuándo aplicarlo. La información se envía por el módulo, que transmite los datos por Internet a la aplicación BeeSafe, que supervisa los datos, y cuando se cumplen con los umbrales determinados, indica subir la temperatura.
Estas tecnologías esperan ser un gran salvavidas para la industria de alimentos en el mundo, pero apenas están comenzando. De acuerdo a la consultora Machina Research, el 60 % de las conexiones M2M usadas en la agroindustria están en países desarrollados como Japón, Corea y EU, pero su uso en países en desarrollo productores de alimentos como China e India están en aumento. Por ahora las abejas se están salvando y las crías de terneros van en aumento.