Tendencias

Ejercicio y cáncer: ¿mantener la actividad física puede ser útil durante el tratamiento?

Después del tratamiento, la actividad física puede contribuir a mantener la masa muscular y ósea y ayudar a prevenir o enfrentar algunos efectos que pueden aparecer con el tiempo, entre ellos la osteoporosis.

Loading...
hace 32 minutos

Con los años aumentan las evidencias del beneficio que trae el ejercicio físico a las personas durante y después de los tratamientos contra el cáncer. Según los expertos, mantenerse activo en los meses de las quimioterapias disminuye los riesgos asociados al sedentarismo, reduce la sensación de cansancio o fatiga, combate la depresión y ansiedad y sería una práctica adecuada para conciliar el sueño. “La actividad física puede que también le ayude a sobrellevar los efectos secundarios y posiblemente a reducir su riesgo de que el cáncer llegara a regresar en un futuro”, se lee en una publicación de la American Cancer Society.

Siga leyendo: El caso Lindsay Clancy: qué es la depresión y la psicosis posparto, y cuáles son sus señales de alarma

Mantenerse en movimiento, con una rutina adaptada a las condiciones de cada paciente, ayuda a preservar la masa muscular y ósea y contribuye a mejorar la calidad de vida durante y después de los tratamientos oncológicos. Giovanni Echeverri Sánchez, profesional en Ciencias del Deporte, especialista en rehabilitación oncológica y director de Oncofit, dice que el ejercicio es un coadyuvante de los tratamientos oncológicos. Durante los periodos de incapacidad asociados al diagnóstico o a las terapias, los pacientes suelen reducir su nivel de movimiento. Esta disminución puede afectar la masa muscular y la masa ósea y sumarse a los efectos secundarios de los tratamientos.

Por esta razón, sostiene que, siempre que las condiciones del paciente lo permitan, es importante mantener algún nivel de actividad física durante el proceso. La recomendación, sin embargo, no significa que todos los pacientes deban realizar la misma rutina. El tipo, la intensidad y la frecuencia del ejercicio deben ajustarse al diagnóstico, al tratamiento y al estado físico de cada persona.

Uno de los momentos que requiere mayor atención es el posterior a las sesiones de quimioterapia. Por ello, los profesionales adecuados evalúan los efectos secundarios que presenta el paciente entre dos y tres días después de la aplicación y, a partir de esa información, determinan qué actividades puede realizar. En la mayoría de los casos, dice Echeverri Sánchez, no es necesario suspender completamente el movimiento. Hay situaciones específicas en las que el paciente debe permanecer en observación o reducir temporalmente la actividad, pero la práctica de ejercicio puede mantenerse dentro de las capacidades de cada persona.

Uno de los momentos que requiere mayor atención es el posterior a las sesiones de quimioterapia. Por ello, los profesionales adecuados evalúan los efectos secundarios que presenta el paciente entre dos y tres días después de la aplicación y, a partir de esa información, determinan qué actividades puede realizar. En la mayoría de los casos, dice Echeverri Sánchez, no es necesario suspender completamente el movimiento. Hay situaciones específicas en las que el paciente debe permanecer en observación o reducir temporalmente la actividad, pero la práctica de ejercicio puede mantenerse dentro de las capacidades de cada persona.

Lea aquí: Traído, manga, parva, mirella y más palabras paisas que el resto del país no entiende

Echeverri recomienda hacer ejercicio durante 30 minutos al día, al menos. Los estiramientos también pueden formar parte de la rutina. El especialista pone especial énfasis en el entrenamiento de fuerza. Levantar pesas, mancuernas o utilizar otros elementos para trabajar la musculatura es, según su experiencia, uno de los pilares del acondicionamiento físico durante el proceso oncológico, siempre que las capacidades del paciente lo permitan.

La razón está relacionada con la importancia de conservar una buena masa muscular. Echeverri señala que esta puede ayudar a mantener un peso saludable y a afrontar mejor los tratamientos. Después de superar el cáncer, además, el ejercicio contribuye a enfrentar algunos efectos que pueden aparecer con el paso del tiempo, entre ellos la osteoporosis.

Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.

Bloque de preguntas y respuestas:

¿Es recomendable hacer ejercicio durante la quimioterapia?
Sí, mantener algún nivel de actividad física puede ser beneficioso durante la quimioterapia, siempre que las condiciones del paciente lo permitan. El ejercicio puede ayudar a conservar la masa muscular y ósea, reducir la fatiga y mejorar la calidad de vida.
¿Cuánto ejercicio debe hacer una persona durante el tratamiento contra el cáncer?
El especialista consultado recomienda al menos 30 minutos de ejercicio al día, aunque la duración, intensidad y frecuencia deben adaptarse al diagnóstico, tratamiento y estado físico de cada paciente.
¿Qué beneficios tiene el ejercicio físico durante el tratamiento contra el cáncer?
El ejercicio puede ayudar a reducir la fatiga, combatir la ansiedad y la depresión, preservar la masa muscular y ósea y mejorar la calidad de vida. También puede contribuir a afrontar algunos efectos secundarios del tratamiento.