El clima afecta ya nuestros bosques
Estudio de profesor de la Nacional muestra migración de especies y mortalidad de árboles en Antioquia.
Los bosques montanos de Antioquia están cambiando. Cambian tanto en composición como en altura a consecuencia probable del calentamiento global.
No solo están subiendo para evadir la mayor temperatura en el piso usual, sino que la composición varía por la mortalidad de árboles, un motivo de preocupación sobre el futuro de los bosques que quedan.
Las conclusiones surgieron del estudio de 16 parcelas con 31.902 individuos arbóreos de 1.820 especies, investigación encabezada por Álvaro Duque, del Departamento de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Las parcelas, de una hectárea cada una, están establecidas en diferentes regiones de Antioquia.
La investigación, relata Duque, permitió observar que “debido al cambio climático las especies de los bosques montanos de la región están mostrando procesos de cambio en la composición de especies que tienden a aumentar la abundancia relativa hacia las partes altas, de especies que poseían anteriormente ámbitos de distribución localizados hacia partes más bajas y cálidas. En otras palabras, se muestra que las especies arbóreas, están migrando hacia puntos mas altos buscando mantener el equilibrio con el cambio de los nichos termales en que habitan debido al incremento de la temperatura a escala global”.
La migración, agrega, “parece estarse dando por la contracción de los ámbitos de distribución más que por la migración o ampliación de los ámbitos, lo que significa una mayor mortalidad de especies en aquellos puntos localizados hacia el extremo mas cálido de su óptimo termal original”.
El análisis de la información reveló que el desplazamiento hacia arriba en función de la temperatura (0.011 °C año-1), parece estarse dando a velocidades similares a las que ocurre el calentamiento. “Sin embargo, dado que el proceso identificado es básicamente determinado por la mortalidad en el extremo más bajo (y más cálido), lo que se espera es que promueva una alta pérdida local y/o extinción de especies”.
El investigador aclara que no se evaluó qué especies están perdiendo la batalla. “Lo que podemos decir por ahora es que las especies que tienen menor capacidad de dispersión, bien sea porque sus vectores han sido extirpados, la pérdida de hábitat impuso barreras o porque sus características evolutivas no se lo permiten, tienen mayor probabilidad de desaparecer”.
En el artículo publicado, en el que participaron también Pablo Stevenson de la Universidad de Los Andes y Kenneth Feeley, de Florida International University, se advierte que las altas tasas de deforestación y la pérdida de animales en el área de estudio afectará probablemente la conectividad del bosque y disminuirá la capacidad de muchas especies para alcanzar nuevas y adecuadas áreas en el futuro.
“La conectividad reducida junto al cambio climático acelerado (incluyendo aumento en la temperatura y reducción en la disponibilidad de agua) derivará en un rango de contracción más rápido y puede incrementar la probabilidad de extinciones locales y globales”.