De EPM al Ferrocarril de Antioquia: Facultad de Minas de Unal Medellín cumple 139 años ligada a la historia de la ciudad
Fundada en 1887 como la Escuela Nacional de Minas, la institución formó a los ingenieros que trazaron el Ferrocarril de Antioquia y consolidaron las grandes empresas del departamento.
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Hay instituciones cuya historia es inseparable de la de una ciudad. La Facultad de Minas de la Universidad Nacional, sede Medellín, es una de ellas.
Fundada el 18 de enero de 1887 como la Escuela Nacional de Minas, nació para responder a una urgencia concreta: formar profesionales capaces de transformar la realidad material de Colombia en un momento marcado por la explotación de recursos naturales y la construcción de infraestructura.
El vínculo con Medellín quedó sellado desde los primeros egresados. Entre los personajes más representativos de sus primeras generaciones figuran Carlos Cock, superintendente del Ferrocarril de Antioquia, y Germán Uribe Hoyos, ingeniero jefe del mismo proyecto.
La experticia de sus egresados en la construcción y operación del Ferrocarril de Antioquia fue decisiva para un proyecto que cambió la economía de la región.
Otros graduados fundaron o administraron empresas que aún definen el paisaje industrial del país. Entre ellas, Cervecería Bavaria, la Compañía Colombiana de Tabaco, Cementos Argos y las textileras Fabricato y Coltejer.
La relación con EPM también tiene raíces profundas. La estrecha relación de los egresados de Ingeniería Civil con Empresas Públicas de Medellín fue clave para el estudio y construcción de grandes centrales hidroeléctricas del país.
La institución pasó por la Universidad de Antioquia antes de integrarse definitivamente a la Universidad Nacional en 1940, pero mantuvo siempre un enfoque de formar ingenieros con visión práctica, comprometidos con el desarrollo económico y social.
A lo largo de su existencia, sus egresados han constituido la mayor parte del personal dirigente y técnico en las explotaciones mineras, las construcciones de distinto tipo, la infraestructura vial, los desarrollos hidroeléctricos, las obras de abastecimiento de agua y la industria.
Ese sello explica por qué, a lo largo del siglo XX, la Facultad fue ampliando su oferta académica en sintonía con las transformaciones del país. La creación de los programas de Geología y Petróleos coincidió con el surgimiento de Ecopetrol.
La fundación de Ingeniería Administrativa en 1960 respondió a las nuevas demandas del sector productivo y la instalación del primer centro de computación en una facultad de ingeniería del país marcó un hito en la modernización de la enseñanza.
La investigación también dejó huella temprana. En 1988, la Facultad obtuvo una patente de carbón activado, anticipando una vocación por el conocimiento aplicado que se consolidó en la década siguiente con la creación del primer doctorado en ingeniería de Colombia, en el área de Recursos Hidráulicos. Para 2012, sus 61 grupos de investigación eran responsables de cerca del 45% de la producción en ingeniería del país.
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La historia de la Facultad también es una historia de transformaciones sociales. En 1946, Sony Jiménez se convirtió en la primera mujer en obtener un título de ingeniería en Colombia, y lo hizo allí. Hoy la institución cuenta con más de 6.000 estudiantes de pregrado y cerca de 600 de posgrado, con 12 programas de pregrado y 44 de posgrado.
Hoy, a 139 años de su fundación, la Facultad proyecta su futuro con foco en la sostenibilidad ambiental, la transición energética y la equidad territorial.
Destaca su participación reciente en la evaluación de daños por las inundaciones en el departamento de Córdoba como evidencia de que su historia, más que archivo, es trabajo continuo.