El centro de la Tierra está más cerca con modelaciones 3D
Con tecnología geoespacial, científicos quieren revelar cómo es, ante la imposibilidad de llegar hasta él. Así funciona.
Periodista de la UPB. Amante de las historias y de las culturas. Estoy aprendiendo a escuchar y a escribir.
Está muy lejos, es muy denso y muy caliente para cualquier humano o máquina, por eso nadie ha llegado al centro del planeta. Sin embargo, la comunidad científica no se rinde y ha logrado alcanzarlo de otras formas: ya lo había hecho a través de ondas que se propagan por las capas sólidas y líquidas del planeta, y ahora y desde el 2019 ha buscado hacerlo a través de modelaciones 3D.
Se trata de un proyecto financiado a través del programa Science for Society de la Agencia Espacial Europea, ESA, en colaboración con otros ocho institutos internacionales, que fue publicado en la revista especializada Geophysical Journal International, y que se llama 3D Earth.
Lo que han estado haciendo es combinando datos satelitales con modelos sismológicos, con información sobre la densidad y sobre la gravedad para recrear el interior de la corteza terrestre en modelos 3D. Tomaron información de la misión satelital Explorador de la Circulación Oceánica y de Gravedad, GOCE, de la ESA, que creó mapas del campo gravitatorio de la Tierra.
¿Por qué es difícil llegar?
Desde el siglo XVII ya se calculaba que la densidad del centro de la Tierra y sus rocas era por lo menos dos veces mayor a la de las rocas de la superficie y aunque hay aproximaciones, no se sabe exactamente en qué distancia se separan las diferentes capas: núcleo, corteza y superficie.
Según Ángela María Gómez García, geóloga marina y geofísica del Centro de Investigación en Geociencias de Alemania, por ejemplo, si por alguna razón alguien lograra llegar al centro mismo, lo aplastarían cerca de 6.400 kilómetros de roca y lo quemarían las altísimas temperaturas, que alcanzan entre 4.400 y los 6.000 grados centígrados.
Entonces, suponiendo que crearan un túnel lo suficientemente profundo y sacaran la tierra y las rocas para hacer espacio y, finalmente, algún instrumento lograra llegar, no soportaría esas condiciones extremas.
Tampoco hay alguna excavación que haya logrado, siquiera, superar la capa más superficial de la Tierra, que es la corteza, que alcanza hasta 60 kilómetros de profundidad. El pozo más profundo creado por humanos, el de Kola, en Rusia, tiene apenas 12,3 kilómetros y fue una hazaña que ni siquiera se ha retomado.
¿Qué hace este proyecto?
El objetivo es analizar inicialmente la litósfera de la Tierra, la capa externa rígida, sólida y superficial del planeta conformada por la corteza y una pequeña parte del mando. Como explicó para un comunicado de la ESA el investigador Juan Carlos Afonso, de la Universidad Macquarie de Australia y el Centro para la Evolución y la Dinámica de la Tierra de Noruega, están realizando el nuevo modelo global de la litosfera y el manto superior de la Tierra midiendo los gradientes de gravedad (o cambios a medida que se adentran), la altura del geoide, que es la forma supuesta de la Tierra de acuerdo con la gravedad, y están complementando con datos sísmicos, térmicos y de roca.
Además, utilizan la misión satélite GOCE de la ESA y los datos que esta arrojó para crear los modelos, con tecnologías, en 3D, para acercarse de esta forma al interior de la Tierra.
La idea es, entonces, ir profundizando, adentrándose hasta el centro. En la página web comunican algunos avances y, por ahora, tienen capacitaciones en el tema, conferencias y clases.
Al final del día, nadie nunca ha visto el centro, no lo han tocado y no se sabe con seguridad cómo funciona, pero sí hay modelos muy precisos que, además, van mejorando con proyectos como 3D Earth y que serán cada vez más exactos a medida que las tecnologías y los avances científicos mejoren.