Hasta en África: Postobón expande su sabor en 21 países
La compañía colombiana fortalece su presencia internacional mediante un modelo que integra exportaciones y redes de distribución en cuatro continentes estratégicos.
Editor de Economía. Ha trabajado en El Tiempo y Portafolio y cubierto temas macroeconómicos, empresariales y reformas. Premio Analdex 2020. Comunicador Social - Periodista de la Universidad Los Libertadores.
El plan de expansión de Postobón ha logrado llevar su portafolio a 21 países, consolidando una marca con fuerte tracción en Norteamérica, Centroamérica, el Caribe, Sudamérica y África. Esta presencia se fundamenta en un modelo de negocio que combina las exportaciones directas con el desarrollo de redes de distribución locales, permitiendo una adaptación constante a las dinámicas de cada geografía. Según la organización, estos mercados representan claras oportunidades de crecimiento debido a la afinidad de consumo detectada en dichas regiones.
Para el cierre de 2026, la estrategia de internacionalización se centrará en profundizar la tracción comercial en los territorios donde ya operan. El foco principal será la exploración permanente de oportunidades para conectar con los consumidores, especialmente con el mercado nostálgico colombiano. La empresa destaca que productos como Manzana Postobón generan un vínculo emocional único con los colombianos en el exterior, quienes buscan el sabor de su tierra incluso en lugares tan remotos como Australia.
Junto a su gaseosa rosada, el portafolio bandera incluye marcas como Colombiana La Nuestra, jugos HIT, SpeedMax y Hatsu. La clave del éxito para mantenerse competitivos en la industria global de bebidas ha sido la innovación y una comprensión profunda del consumidor. Esta evolución constante les permite adaptar su propuesta de valor y asegurar que sus marcas étnicas sigan conquistando nuevos paladares mientras fortalecen su red global de distribución en los cinco continentes donde tienen presencia.
La compañía proyecta que la consolidación en estos mercados externos permitirá diversificar sus fuentes de ingresos, mitigando riesgos locales y posicionando la ingeniería de alimentos colombiana como un referente de calidad mundial. Este crecimiento se apoya en una visión de largo plazo donde la competitividad internacional y la cercanía con el consumidor guían la evolución del portafolio hacia un entorno globalizado