EPM se ha convertido en una empresa distante para los usuarios. En muchos casos queda un sentimiento de impotencia frente a nuestras reclamaciones. La crítica, parece ser, les resbala a los líderes de la prestigiosa empresa de servicios públicos. Ni el Concejo de Medellín ni la Asamblea de Antioquia han podido avanzar en sus reparos. Son pocos los que se atreven a cuestionar sus irregularidades, no solo en anteriores administraciones, sino también en la actual.
Los anaqueles de las oficinas de los concejales están atiborrados de denuncias, estudios financieros y, sobre todo, de seguimientos a las inversiones. Pero dichos documentos parecen no tener trascendencia. Los medios de comunicación, por su parte, parecen una campana neumática.
¿Qué está...